La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

10 mayo, 2018

Dos imágenes

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 9:02

homeland  dunkerque

Tengo una costumbre que consiste en poner de fondo de pantalla en el ordenador una imagen de la serie de televisión que veo durante esos días. Como ahora estoy con la séptima temporada de Homeland (serie a la que, a pesar de caídas, remontadas y recaídas, sigo siendo fiel) el fondo de escritorio de mi ordenador es la primera imagen superior.

En esa imagen (que corresponde a otra temporada Homeland) se ve a la protagonista, Carrie Mathison, entre un mar de mujeres con burkas negros. El rostro, la cabellera rubia y el hiyab rojo de la agente de la CIA llaman la atención del espectador como lo hacen el pálido cadáver en “La lección de anatomía” de Rembrandt,  la Infanta Margarita en “Las meninas” de Velázquez o el fusilado de camisa blanca en “Los fusilamientos del tres de mayo” de Goya.

El espectador no puede permanecer ajeno a lo que transmite la imagen. Dejando a un lado la cuestión puramente estética, es una invitación a la reflexión sobre el papel de la mujer en dos sociedades tan diferentes como son la occidental y la musulmana, y las bases legales, religiosas, éticas, etc. sobre las que ambas están construidas.

Y escribo sobre este asunto porque me he encontrado con otra imagen de características similares, la segunda de las imágenes superiores.

Es un fotograma de la película Dunkerque, lugar en el que tuvo lugar la evacuación de las tropas aliadas cercadas por el ejército nazi. En lugar de mujeres, todos son hombres. Los colores apagados (grises, verdosos, pardos..) dan homogeneidad a la escena. Han pasado más de setenta años entre lo que representan ambas imágenes. Pero, entre tanta diferencia aparece el elemento común en ambas: la mujer (o el hombre) que va a contracorriente. En Homeland la mujer de  colores vivos que muestra su rostro entre las sinrostros vestidas de negro y se gira buscando….  En Dunkerque el soldado que, entre un mar de cascos militares y cabezas agachadas por la derrota, levanta la cabeza mirando hacia el cielo buscando…

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21 enero, 2018

Paisajes filio invernales

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 11:13

filio

Ahora, cuando en este Valle disfrutamos de días soleados (aunque hoy la niebla se resiste a disiparse), miro hacia atrás, a esos días de borrascas nominales, lluvias torrenciales y gentes atrapadas en autopistas nevadas. En esas jornadas las fotos navegaron por las redes informáticas con la misma agilidad y presteza con la que lo hacen los galeones piratas por aguas caribeñas en la serie Black Sails. De esa miríada de imágenes, pretéritas y cercanas, he elegido las dos que ustedes ven. Han sido escogidas por motivos personales, que siempre son buenos motivos. Qué mejor manera de recortar las distancias kilométricas que nos separan de ellos cuando los hijos te acercan el paisaje que en esos momentos son los escenarios de sus vidas.

La primera es la vista que, desde el mediterráneo balcón caleteño, presentaba la veleña Sierra de Tejeda. Las cumbres aparecían cubiertas de nubes bajas y la nieve había caído durante la noche en altitudes inferiores a las del año pasado cubriendo muchas de las casas de campo que el hombre ha construido laderas arriba. En primer plano la urbanización y las palmeras contrastaban con el paisaje nevado. Detrás del fotógrafo, a pocos metros, las aguas del Mar Mediterráneo estarían mirando asombradas el panorama que ofrecía la penibética sierra.

La segunda es la vista que, desde la parada de autobús, a pie de calle, presentaba la Torre Pelli de Sevilla. Enmarcada en el oscuro cielo del anochecer, iluminada en sus pisos inferiores y en los más altos, impertérrita frente a la lluvia (Cae fina la lluvia, cantaban los sevillanos Triana), mostrando su elevada altura frente a la calzada que hacía de húmedo espejo, y acompañada por la arboleda urbana que parecía empequeñecerse a su lado.

Amanecer nevado mediterráneo frente al anochecer lluvioso sevillano, paisajes filio invernales.

27 agosto, 2017

El final de un verano infernal

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:48

 

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Esta podría ser la imagen del final de un verano infernal. Infernal en el sentido religioso y termométrico pues pareciese que las calderas de Pedro Botero hubiesen estado a pleno funcionamiento desde mediados de junio convirtiendo este Valle del Guadalquivir en un valle no de lágrimas pero sí de sudores permanentes. Desde entonces, y después de cuarenta días sobrepasando los cuarenta grados, ese cielo azul ha desaparecido hoy. Caen las primeras gotas de agua; deben ser las más valientes y aguerridas porque, con el calor ambiental que se mantiene todavía, algunas andarán evaporándose antes de tocar tierra.

En la foto, adheridos a la maleza reseca, quedaron los caracoles de la lejana primavera. Son los testigos inertes, pegados como lapas fosilizadas a los tallos vegetales y amarillentos, de aquellos lejanos días. Han pasado meses viendo crecer el trigo y el girasol, viendo la recolección y el trasiego de gentes y máquinas a su alrededor, viendo anocheceres silenciosos y soportando días y más días de canícula. Ahora esperan que las lluvias que se anuncian hagan correr el pequeño arroyo en el que se asientan. Esperemos que así sea, esperemos que esas lluvias tan deseadas comiencen ya a humedecer estas tierras sedientas, a convertir los caminos polvorientos en sendas menos estivales, a transformar este verano catarí en un final de estación más agradable y soportable.

26 agosto, 2017

Cuatro palabras para una fotografía

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 11:27

 

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Me encontré con esta foto en el facebook de una amiga virtual, Nieves de Lucas. Corresponde a una intervención del Samur Emergencias de Madrid.

Nada más ver la imagen quedé fascinado por la composición escénica que el grupo de personas conforman y por el efecto de la luz sobre ellos. Cuenta Nieves que fue “un momento muy duro: atendemos a un tiroteado en la espalda, en parada cardiaca, al que por falta de respuesta le estamos haciendo una toracotomía.”. La descripción de ese momento acrecienta el efecto de fascinación que antes citaba, aumenta la capacidad de encantamiento que la imagen transmite. Los términos médicos de esa descripción son los cimientos sobre los que se asientan los sentimientos de los sanitarios que atienden a la persona caída, al hombre invisible que se debate entre la vida y la muerte rodeado por quienes tratan de evitar el peor de los desenlaces que el espectador presencia.

Cuenta Nieves que la imagen le recuerda a las representaciones barrocas del Nacimiento. Bien pudiese ser porque hay una cierta “adoración” en los allí congregados. Ese trabajo, sacado de lo estrictamente profesional, siempre he pensado que tiene una gran carga de devoción: “Sentimiento de profundo respeto y admiración inspirado por la dignidad, la virtud o los méritos de una persona, una institución, una causa, etc.” Para mí, la imagen era la conjugación perfecta de dos de las obras más conocidas de Rembrandt: La ronda de noche y Lección de Anatomía. Aquí no está el doctor Nicolaes Tulp impartiendo una lección a un grupo de cirujanos; aquí, todo lo ya aprendido se está poniendo en práctica para realizar el mejor de los trabajos. Aquí no está la compañía militar del capitán y el teniente de impronunciables nombres neerlandeses dispuestos a vigilar la noche de Ámsterdam; aquí está un equipo médico de emergencias sanitarias dispuesto a salvar vidas en la noche de Madrid. Podríamos buscar semejanzas en la composición escénica de la imagen y los cuadros, podríamos hablar de los rostros de los personajes, del efecto de la luz sobre ellos, de la atracción que desprenden las golas blancas en los cuellos de los doctores holandeses y los chalecos amarillos en los sanitarios madrileños, etc. Pero, además de todo eso están las palabras que dan título a los dos cuadros de Rembrandt: ronda, noche, lección, anatomía. Todas ellas están en la fotografía. Y más.

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4 mayo, 2017

¡Cuántas visitas!

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 9:14

 

clip_image002Desde que vivimos con una cámara fotográfica en la mano (en el móvil) con revelado y mensajería instantánea, desde que vivimos con un cuaderno en el que tan solo caben ciento cuarenta caracteres, desde que nos alimentamos visualmente más que intelectualmente, desde que nos relacionamos virtualmente, todo se adorna con calificativos como fugaz, liviano, efímero… Me incluyo en todo lo dicho porque soy usuario de esos medios; pero intento compensarlo con los medios del pasado: prefiero que me cuenten una historia en un libro de trescientas páginas o en una película en la que los diálogos no necesiten efectos especiales.

Viene esto a cuenta de lo que me ocurre con algunas entradas que comparto en este blog. Hay algunos textos que pasan desapercibidos, que apenas son “visitados”, que casi nadie lee. Hay otros que van acompañados con una fotografía personal, de ahora o de hace cuarenta años, y reciben tropecientasmil visitas. Me ha vuelto a suceder hace unos días. Escribí un comentario sobre la fiesta de san Marcos en mi pueblo y lo acompañé con una fotografía de hace más de cuarenta años de un grupo de jóvenes entre los que me encontraba. Al tener vinculado el blog con Facebook esa entrada tuvo, en un par de días, casi quinientas visitas en el blog y numerosos comentarios en Facebook. Todos los comentarios, menos uno, estaban relacionados con la fotografía, con los que allí aparecíamos. Agradezco, por supuesto, esas virtuales visitas y esos comentarios. Pero, se lo agradezco aún más a la persona que no sólo miró la fotografía sino que leyó y comentó mi texto, lo que allí escribí sobre unas vivencias de hace más de cuarenta años; y que lo leyó con el interés suficiente para hacerme incluso una corrección, que también le agradecí.

Por cosas así no uso Instagram ni Twitter, apenas Facebook, y prefiero seguir manteniendo en pie ésta, que ya va siendo vieja Girola, este lugar que me permite explicaciones con tiempo y espacio suficientes para no quedarme en lo efímero del vistazo irreflexivo. Y, repito, no reniego de los otros medios.

16 abril, 2017

Semana Santa (Otra manera de verla) – IV Edición

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 11:51

Como en años anteriores os dejo el Álbum de Semana Santa (Otra manera de verla). Cuarta edición de este álbum “laicofrade” o “agnosticofrade” con imágenes propias (las marcadas con *) y otras recogidas en la Red. Con todo respeto (para los cofrades y los laicos, para los agnósticos y los hermanos en la fe), que ustedes lo vean y disfruten.

Click en la imagen para ver el álbum.

SS

3 enero, 2017

Aquel diecisiete de hace cien años

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:55

clip_image001Comenzamos un año nuevo. Hay algunos que vienen marcados por sus dos dígitos finales: el 14, el 17, el 36, el 45, el 56, el 69, el 75… Cada uno de esos años del pasado siglo XX van asociados a acontecimientos importantes. Cada uno de ellos irá teniendo en este siglo XXI su correspondiente centenario. Todos los años los tienen pero hay algunos de destacan sobre los demás. Cada una de esas conmemoraciones van acompañadas de actos oficiales que recuerdan lo entonces ocurrido. También se aprovecha la ocasión para editar libros, rodar películas o documentales, realizar exposiciones artísticas, etc. de aquellos hechos sucedidos hace un siglo.

1914 fue el del inicio de la I Guerra Mundial y hace tres años sucedió lo que anteriormente he comentado. Yo aproveché el momento para leer varios libros y ver algún documental sobre aquel primer conflicto mundial, recordar la chispa que encendió la mecha de la guerra, la influencia terrorífica que tuvieron las innovaciones técnicas en las nuevas armas de guerra, la destrucción moral de los combatientes, etc.

1917 fue el inicio de la Revolución Rusa. Por primera vez un partido político surgido del movimiento obrero, teniendo como sustento ideológico las teorías de Marx y Engels, se hacía con el poder en una nación que seguía viviendo prácticamente en el feudalismo. La caída del poder omnímodo de los zares y de su atávico régimen y la toma de ese poder por los bolcheviques dirigidos por Lenin fue un acontecimiento que marcó toda la historia del siglo XX mundial. Una historia que, como muchas, comenzó bañada en esperanza y acabó convirtiéndose en frustración. De la esperanza que abría las puertas del asalto a los palacios invernales hasta la frustración de la dictadura con complemento nominal justificativo para implantar regímenes políticos que iban del autoritarismo al terror.

Aprovecharemos la conmemoración para revisar, intentando escapar de todo falso revisionismo, aquel hecho que comenzó en la fría Rusia y llegó hasta la cálida Cuba. Lo haremos con la fe del descreído, sin tener que peregrinar como devotos a ningún santuario luso ni tener que colgar ninguna tesis en las puertas de una iglesia germana.

1 enero, 2017

Embriagaos sin cesar. ¡A vuestra salud!

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 0:29

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No intentéis detener la sombra del sol. No lo conseguiréis. Tan solo os queda seguir girando con ella hasta que desaparezca con el paso del tiempo.

No intentéis parar la arena que cae. No lo conseguiréis. Tan solo os queda sentir el tacto frío del cristal que protege esa caída que es el paso del tiempo.

No intentéis frenar la manecilla que gira inexorable. No lo conseguiréis. Tan solo os queda el consuelo de mirar ese ritmo acompasado que es el paso del tiempo.

No intentéis hacer retroceder esos dígitos que brillan. No lo conseguiréis. Tan solo os queda ver como su luz os adormece mientras miráis el paso del tiempo.

En lugar de gastar vuestras fuerzas en esfuerzos baldíos, en lugar de derrochar todas las energías en anhelos imposibles, en lugar de intentar parar el paso del tiempo, haced aquello que dijo Baudelaire: “Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriagaos, ¡embriagaos sin cesar! con vino, poesía o virtud, a vuestro antojo.

¡A vuestra salud!

1 abril, 2016

Álbum de Semana Santa (Otra manera de verla) – III Edición

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 15:46

Como en años anteriores os dejo el Álbum de Semana Santa (Otra manera de verla). Tercera edición de este álbum “laicofrade” o “agnosticofrade” con imágenes propias (las marcadas con *) y otras recogidas en la Red. Con todo respeto, que ustedes lo vean y disfruten.

Click en la imagen para ver el álbum.

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27 febrero, 2016

El queso marca la diferencia

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:05

 

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Suelo estar atento a las novedades del vocabulario de la calle. Me gusta enterarme de las nuevas expresiones, de las malformaciones y deformaciones del lenguaje callejero que dan lugar a nuevos términos que acaban enriqueciendo esta vieja lengua que es el castellano. También me gusta aprender nuevas palabras de la lectura que entretiene mis días, buscar sus significados, sus empleos más usuales y correctos. Pero a veces, muchas veces, se me pasan esas palabras que la multitud ya conoce y para mí son pequeños tesoros que aparecen de improvisto. Una de ellas es vegano. Sí, hasta hace unos días desconocía esa palabra.

Por el contexto de las informaciones que escuchaba o leía deducía que vegano no era el habitante de la Vega, que era algo así como un vegetariano. Pensé que era otra de esas adaptaciones que la lengua había realizado, otra de esas modas terminológicas.Luego, leí en “Pureza” (Jonathan Franzen) que “a Ernie, el carnicero de New Leaf, que también era vegano…”. Esa aparente contradicción, ese oxímoron carnicero-vegano, aumentó mis dudas y recurrí al diccionario de la RAE: “Vegano es aquel que practica el veganismo”. Y éste, del inglés veganism (eso sí), es la “actitud consistente en rechazar alimentos o artículos de origen animal”. Es decir, un vegetariano radical. Definición ésta que no debe gustar a los veganos. Para ellos el veganismo es una filosofía: “ Una alternativa ética al consumo y a la dependencia de productos no adaptados a las necesidades físicas y espirituales del ser humano, como la carne, el pescado, los lácteos, los huevos, la miel, los productos derivados de los animales y otros artículos de origen animal como el cuero y las pieles”, según la Asociación Vegana Española. Leído lo cual, y aun revestido de lenguaje filosófico y espiritual, me sigue pareciendo una posición algo radical en cuanto excluyente de ciertos avances que la Humanidad ha realizado desde el Paleolítico hasta aquí.

Uno de mis personajes ficticios preferidos es Lisa Simpson. Lisa es vegetariana, pero no vegana. En uno de los episodios de la serie sufre ante el apetito carnívoro de su padre, el sin par Homer, y los alimentos del comedor escolar. La pequeña Lisa encuentra consuelo en Apu, el dependiente del badulaque, y en Paul McCartney, vegetarianos como ella. En ese episodio Lisa reacciona ante los omnívoros declarando: “¿Cuando aprenderán esos tontos que podemos mantenernos sanos comiendo sólo frutas, verduras, cereales y queso?”.

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