La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

3 enero, 2017

Aquel diecisiete de hace cien años

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:55

clip_image001Comenzamos un año nuevo. Hay algunos que vienen marcados por sus dos dígitos finales: el 14, el 17, el 36, el 45, el 56, el 69, el 75… Cada uno de esos años del pasado siglo XX van asociados a acontecimientos importantes. Cada uno de ellos irá teniendo en este siglo XXI su correspondiente centenario. Todos los años los tienen pero hay algunos de destacan sobre los demás. Cada una de esas conmemoraciones van acompañadas de actos oficiales que recuerdan lo entonces ocurrido. También se aprovecha la ocasión para editar libros, rodar películas o documentales, realizar exposiciones artísticas, etc. de aquellos hechos sucedidos hace un siglo.

1914 fue el del inicio de la I Guerra Mundial y hace tres años sucedió lo que anteriormente he comentado. Yo aproveché el momento para leer varios libros y ver algún documental sobre aquel primer conflicto mundial, recordar la chispa que encendió la mecha de la guerra, la influencia terrorífica que tuvieron las innovaciones técnicas en las nuevas armas de guerra, la destrucción moral de los combatientes, etc.

1917 fue el inicio de la Revolución Rusa. Por primera vez un partido político surgido del movimiento obrero, teniendo como sustento ideológico las teorías de Marx y Engels, se hacía con el poder en una nación que seguía viviendo prácticamente en el feudalismo. La caída del poder omnímodo de los zares y de su atávico régimen y la toma de ese poder por los bolcheviques dirigidos por Lenin fue un acontecimiento que marcó toda la historia del siglo XX mundial. Una historia que, como muchas, comenzó bañada en esperanza y acabó convirtiéndose en frustración. De la esperanza que abría las puertas del asalto a los palacios invernales hasta la frustración de la dictadura con complemento nominal justificativo para implantar regímenes políticos que iban del autoritarismo al terror.

Aprovecharemos la conmemoración para revisar, intentando escapar de todo falso revisionismo, aquel hecho que comenzó en la fría Rusia y llegó hasta la cálida Cuba. Lo haremos con la fe del descreído, sin tener que peregrinar como devotos a ningún santuario luso ni tener que colgar ninguna tesis en las puertas de una iglesia germana.

1 enero, 2017

Embriagaos sin cesar. ¡A vuestra salud!

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 0:29

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No intentéis detener la sombra del sol. No lo conseguiréis. Tan solo os queda seguir girando con ella hasta que desaparezca con el paso del tiempo.

No intentéis parar la arena que cae. No lo conseguiréis. Tan solo os queda sentir el tacto frío del cristal que protege esa caída que es el paso del tiempo.

No intentéis frenar la manecilla que gira inexorable. No lo conseguiréis. Tan solo os queda el consuelo de mirar ese ritmo acompasado que es el paso del tiempo.

No intentéis hacer retroceder esos dígitos que brillan. No lo conseguiréis. Tan solo os queda ver como su luz os adormece mientras miráis el paso del tiempo.

En lugar de gastar vuestras fuerzas en esfuerzos baldíos, en lugar de derrochar todas las energías en anhelos imposibles, en lugar de intentar parar el paso del tiempo, haced aquello que dijo Baudelaire: “Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriagaos, ¡embriagaos sin cesar! con vino, poesía o virtud, a vuestro antojo.

¡A vuestra salud!

1 abril, 2016

Álbum de Semana Santa (Otra manera de verla) – III Edición

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 15:46

Como en años anteriores os dejo el Álbum de Semana Santa (Otra manera de verla). Tercera edición de este álbum “laicofrade” o “agnosticofrade” con imágenes propias (las marcadas con *) y otras recogidas en la Red. Con todo respeto, que ustedes lo vean y disfruten.

Click en la imagen para ver el álbum.

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27 febrero, 2016

El queso marca la diferencia

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:05

 

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Suelo estar atento a las novedades del vocabulario de la calle. Me gusta enterarme de las nuevas expresiones, de las malformaciones y deformaciones del lenguaje callejero que dan lugar a nuevos términos que acaban enriqueciendo esta vieja lengua que es el castellano. También me gusta aprender nuevas palabras de la lectura que entretiene mis días, buscar sus significados, sus empleos más usuales y correctos. Pero a veces, muchas veces, se me pasan esas palabras que la multitud ya conoce y para mí son pequeños tesoros que aparecen de improvisto. Una de ellas es vegano. Sí, hasta hace unos días desconocía esa palabra.

Por el contexto de las informaciones que escuchaba o leía deducía que vegano no era el habitante de la Vega, que era algo así como un vegetariano. Pensé que era otra de esas adaptaciones que la lengua había realizado, otra de esas modas terminológicas.Luego, leí en “Pureza” (Jonathan Franzen) que “a Ernie, el carnicero de New Leaf, que también era vegano…”. Esa aparente contradicción, ese oxímoron carnicero-vegano, aumentó mis dudas y recurrí al diccionario de la RAE: “Vegano es aquel que practica el veganismo”. Y éste, del inglés veganism (eso sí), es la “actitud consistente en rechazar alimentos o artículos de origen animal”. Es decir, un vegetariano radical. Definición ésta que no debe gustar a los veganos. Para ellos el veganismo es una filosofía: “ Una alternativa ética al consumo y a la dependencia de productos no adaptados a las necesidades físicas y espirituales del ser humano, como la carne, el pescado, los lácteos, los huevos, la miel, los productos derivados de los animales y otros artículos de origen animal como el cuero y las pieles”, según la Asociación Vegana Española. Leído lo cual, y aun revestido de lenguaje filosófico y espiritual, me sigue pareciendo una posición algo radical en cuanto excluyente de ciertos avances que la Humanidad ha realizado desde el Paleolítico hasta aquí.

Uno de mis personajes ficticios preferidos es Lisa Simpson. Lisa es vegetariana, pero no vegana. En uno de los episodios de la serie sufre ante el apetito carnívoro de su padre, el sin par Homer, y los alimentos del comedor escolar. La pequeña Lisa encuentra consuelo en Apu, el dependiente del badulaque, y en Paul McCartney, vegetarianos como ella. En ese episodio Lisa reacciona ante los omnívoros declarando: “¿Cuando aprenderán esos tontos que podemos mantenernos sanos comiendo sólo frutas, verduras, cereales y queso?”.

21 enero, 2016

Gofres en el Hotel California

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 16:19

Murió Glenn Frey, guitarrista y fundador de los Eagles. Entre todas las buenas canciones del grupo está “Hotel California”. Muchos dicen que es una canción sobrevalorada, más comercial que auténtica, no representativa del mejor rock-country del grupo. Bien. Se admiten todas las opiniones; pero junto a las críticas de los entendidos están los recuerdos personales, los sentimientos, las partituras de la memoria. Y ahí, en ese rincón de lo que nunca se puede olvidar, en ese ángulo siempre iluminado, hay libros, gentes, películas, canciones… Y una de estas últimas es “Hotel California”. La traigo aquí no solo en homenaje de Frey sino también porque estoy viendo la segunda temporada de una magnífica serie de televisión, Fargo. Los hechos que transcurren en la serie suceden en los paisajes nevados de Dakota del Norte y Montana, y todo se desencadena en un local de carretera llamado “La cabaña de los gofres”. Si ese local estuviese junto al “Hotel California” el mundo sería perfecto.

4 abril, 2015

Hay muchas maneras de ver la Semana Santa

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 8:56

Como los últimos años dejó aquí este álbum de la otra Semana Santa. Ampliado con algunas fotos. Las que llevan asterisco son propias, las demás son imágenes que pueden encontrarse en la Red.

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7 enero, 2015

Del 14 al 15

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:14

Música AcuáticaOverture suite nº 1 hwv348 – Haendel

1. Este año los carteles de “Se vende” ganan a los papás noeles que escalan balcones. Incluso si se alían los muñecos que imitan a Santa Claus con los tradicionales tres Reyes Magos los carteles que son reflejo abalconado de la crisis inmobiliaria siguen siendo mayoría. Es el sino de los tiempos.       20 diciembre 2014

2. No me ha tocado la lotería, como a millones de españoles más. Sí me ha tocado ir de hospital, aunque no para mi yo físico. Hubiese sido demasiada escasez de suerte.       21/22 diciembre 2014

3. La tarde de Nochebuena grupos de niños llegan a pedir el aguinaldo. No quieren dulces ni caramelos, monedas sí. Otra vez: es el sino de los tiempos. Un grupo canta: Dame el aguinaldo /carita de rosa /que no tienes cara / de ser tan roñosa… Se ayudan de un móvil porque no se saben la letra.   24 diciembre 2014

3. Hay nuevo rey, pero el mensaje sigue saliendo el mismo día, a la misma hora y con la misma laxitud social. Ha cambiado la retórica y el decorado, sobre todo el sofá.           24 diciembre 2014

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4. Nochebuena es palabra compuesta de sustantivo y adjetivo. A veces el adjetivo puede perderse entre los pliegues de la vejez y la desconsideración.           25 diciembre 2014

5. En estos días de frío, fiestas y desmanes emocionales la cocina se convierte en el mejor de los refugios.

26 diciembre 2014

6. Amanece nublado el día de los Santos Inocentes. Desde la cama escucho la primera inocentada (pensaba que ya habían pasado de moda): un locutor habla sobre la “Música Acuática” de Händel y para ilustrar su comentario coloca una versión sinfónica del “Yellow Submarine” de los Beatles.      28 de diciembre de 2014

7. Canal Sur da la campanada con las campanadas de Nochevieja. Consecuencias:

a) Varios (centenares, miles, centenares de miles… vaya usted a saber) andaluces se quedan sin acompasar la ingesta uvícola con el campaneo nocheviejero.

b) Aumenta el separatismo.               1 de enero de 2015

8. El granito es enemigo de los caramelos. Explico la anterior sentencia. Todos los años los RR.MM. pasan por casa. Literalmente, pasan por delante de casa. Este año, no. Obras en el pavimento de una calle aledaña impedirán que sus mágicas majestades inunden el zaguán de caramelos que luego endulzarán los recreos el resto del curso.            5 de enero de 2015

9. El día de Reyes aparece nublado y frío. Es el escenario climático (que diría el cursi) del principio del fin vacacional. Para el frío sus mágicas majestades me aprovisionan de ropa de abrigo. La realidad se impone a la leyenda.         6 de enero de 2015

3 mayo, 2014

Todos los demostrativos confluyen en el departamento de farmacia

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 10:56

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No sé si será una señal (otra más) de la crisis económica o una anécdota sin mayor transcendencia pero lo que me ocurrió hace unos días me pareció cuando menos kafkiano. Les cuento.

Clínica oftalmológica privada. Al paciente (mi santa) se le receta un medicamento que debe tomar cuatro días antes de una operación ocular. Pero se le avisa que tal medicamento no se dispensa en farmacias y que debe recogerlo en un centro de salud público situado al otro lado de la ciudad. Pregunto qué características tiene tal medicamento para que no sea dispensado en farmacia. Pienso en algo de tipo adictivo (la línea que separa una medicina de una droga a veces no existe) o de un precio tan caro que se encuentre a buen recaudo y no en cualquier farmacia. Se me informa que no, que simplemente es un problema de distribución a cargo de la empresa fabricante del medicamento. Es la primera vez que me encuentro con tal situación: algo parecido a un desabastecimiento farmacéutico.

Receta en mano nos dirigimos al citado centro de salud, de nombre “Carlos Castilla del Pino”, famoso y desparecido psiquiatra que pasó sus últimos años de vida en una casa solariega que compró en mi pueblo natal. Preguntamos en información y se nos manda a un segundo punto de información pues el edificio es una mezcla de gran ambulatorio médico y gran centro de gestión sanitario. La señora que nos atiende en el segundo puesto de información, de germánico aspecto (la señora, no el lugar), nos espeta: “eso no es aquí, esto es un centro público y eso es de la privada”. El exceso de demostrativos no nos amilana pues ya veníamos avisados de que tal situación se iba a producir. Insistimos y la germánica informadora concluye: “pues suban al departamento de farmacia”. Luego… “aun siendo esto un centro público, y siendo eso de la privada, esto sí es aquí”, pensé reprocharle, pero mi buena educación y lo cacofónico de la acumulación de demostrativos me impidió hacerlo.

Subimos al departamento de farmacia, tras preguntar en otro punto de información, pasando por el departamento de relaciones sanitarias, por el de financiación y algún otro que no recuerdo. Son dependencias amplias, perfectamente equipadas en mobiliario y material informático de última generación, que dan a un pasillo iluminado por los grandes ventanales exteriores. En cada departamento trabajan frente a sus ordenadores de diez a doce personas en un ambiente relajado. Mi santa y un servidor, ajetreados y nerviosos por la búsqueda del medicamento perdido, sienten sana envidia. Pero todo camino tiene su final. Llegados al departamento de farmacia entregamos la receta a una señora; otra empleada en ese departamento se acerca con la cajita de pastillas. Cuando ya creíamos que el final había llegado la señora que había recogido la receta guarda el medicamento en su mesa y nos entrega una nota informándonos que con ella debemos dirigirnos al departamento de gestión económica y que allí nos informarán del trámite a seguir. Nuestro gozo en un pozo y nuestro medicamento se vuelve a alejar. En el departamento de gestión económica, al final del pasillo (gracias a dios y al arquitecto), se nos entregan tres impresos con los cuales debemos dirigirnos a una entidad financiera y pagar el importe de nuestro ansiado y esquivo medicamento. Hecho el pago debemos regresar al departamento de farmacia, devolver uno de los impresos (el otro para el banco y el tercero para los sufridos buscadores de medicinas imposibles) y así poder recoger la cajita de las doce pastillas.

Así lo hicimos, salida del edificio, búsqueda por el barrio de la entidad financiera, pago, vuelta al centro de salud, entrega de impreso y recogida del medicamento. No pude evitar recordar a otras personas, muy mayores, que en la clínica oftalmológica esperaban en la misma situación que nosotros. ¿Cómo se las arreglarían para su particular búsqueda medicamentosa? Ah, un último detalle, por la caja de pastillas tuvimos que ingresar en el banco 1,27 euros.

20 abril, 2014

Una mirada diferente a la Semana Santa.

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 9:44

La Saeta – Joan Manuel Serrat

Decir que la Semana Santa es una conmemoración religiosa es constatar lo evidente. Decir que es una fiesta primaveral, también. Por eso suelo llamarla la semana reliveral, esa síntesis de religiosidad y estación anual en la que confluyen ambos aspectos de la vida. Y otros muchos. Porque estos días son los días en los que se abandona el frío de los malos pensamientos que traía el temprano oscurecer de los días invernales, los días en los que los cuerpos femeninos (escribo desde mi particular visión masculina, aunque se puede mirar el reverso) se despojan de pieles artificiales y marcan las curvas peligrosas, curvas difíciles de encarar en cuanto aparece el lado “reli” de lo que se conmemora. Son estos unos días de caminar bajo el azahar del sur, de esquinar la espera sentado en terrazas en las que fluye la vida aunque por la otra esquina procesione un crucificado; días en los que olor del incienso y el canto de la saeta agrada a tantos como molesta a otros tantos, en los que la bulla agobia hasta el punto en el que el viandante busca la soledad de una plaza por la que no se enfilan los nazarenos sino tan solo los fantasmas del pasado. Si en estos días andas caminando con cuidado para no resbalar en calles adoquinadas o empedradas que han sido bañadas en cera no haces otra cosa que lo que haces habitualmente todo el resto del año, aunque el asfalto esté limpio y sn encerar, porque sino, ¿ en qué consiste este tránsito que llamamos vida?: en caminar con paso incierto y tratando de no resbalar. Y luego está aquello de que la calle se convierte en un museo de imaginería, que el arte se muestra a todos, que las hermandades realizan obras sociales durante todo el año, etc. Y el reverso: que vaya derroche de lujo y poder, que vaya estorbo y continua molestia de ruidos y entorpecimiento de la circulación vial y peatonal, etc. Como todo lo que se hace en la calle. Cada cual tendrá su respetable opinión. La mía es a favor. Me gusta la Semana Santa tanto como no me gusta la Navidad o el Carnaval. Me parece un gran espectáculo callejero, que unos viven con fervor, otros con desagrado y la ¿mayoría? con indiferencia. Y además me gusta porque es capaz de ofrecer imágenes insólitas, imágenes difíciles incluso de imaginar, estampas de surrealismo, de realismo casi mágico, imágenes esperpénticas y tiernas, fruto todas ellas de quienes ven en su indumentaria una acto de fe mientras que otros lo ven como un disfraz. Estampas de una semana como las que les dejo en el siguiente álbum que pueden ver cliqueando en la imagen. Unas son recogidas de internet y las otras (las que van con *) son fotografías hechas por quien escribe, realizadas con la intención de ofrecer una mirada diferente de estos actos reliverales, sin ninguna intención artística y mucho menos sin ninguna intención de ofender a quienes los viven con sentimiento religioso. clip_image002

3 abril, 2014

Una auténtica serie de detectives

Filed under: Varios — Nicolás Doncel Villegas @ 15:50

clip_image002 Hay series de televisión que son pequeñas obras de arte. Sí, ya sé que una canción, un cuadro, una comida, un paisaje, una serie de televisión… pueden gustar a unos y convertirse en una pesadez para otros. Como casi todo en la vida. Por ello hay que personalizar. Para mí, “True Detective” es una estupenda serie de televisión. Como lo es Boardwalk Empire, por poner un ejemplo diferente; aunque ambas sean de la misma cadena: HBO, que me tiene entre sus incondicionales. Desde su entradilla, con una canción que huele a blues maldito (“Far From Any Road”, de Handsome Family) uno intuye que lo que está por venir va a ser de su gusto. Y como casi siempre que escribo sobre películas, series de tv o libros acabo cayendo en el mayor de los pecados, que es el de adelantar algo que el futuro lector o espectador no debe conocer, ceso aquí mi teclear y os dejo un interesante comentario que he encontrado en la revista Jot Down y, por supuesto, esa entradilla de la que antes hablaba. Qué ustedes lo escuchen y lo vean.

 

 

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