La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

1 julio, 2015

Un curso más, un curso menos

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 7:54

1. He acabado mi trigésimo sexto curso escolar como maestro, treinta y seis años. O lo que es lo mismo, doce trienios, seis sexenios. Cifras, ordinales y cardinales, que suponen un cúmulo de vivencias, de historias, de rostros infantiles. He terminado el curso como suelo hacerlo en los últimos años, con el último claustro y el último consejo escolar, los dos órganos colegiados que determinan, deberían determinar, la vida escolar de un centro docente.

clip_image002Me es difícil explicar las sensaciones que, sin entrar en hechos concretos, quedan tras las dos reuniones. He reflexionado sobre ello y la impresión que tengo es que la realidad de los informes y las memorias ha vencido a la realidad de los hechos cotidianos. Cada año que pasa todo lo que ocurre durante el curso escolar queda reflejado en un montón de documentos elaborados con un lenguaje repleto de oficialidad, de cifras y porcentajes, de teóricas propuestas de mejoras, etc. Por cierto, lo de las propuestas de mejora es un sintagma que apareció hace ya bastantes años, tantos que uno llega a pensar que tales propuestas no deben surtir ningún efecto positivo si cada año que termina hay que volver a plantear otras nuevas. Resumiendo, todo parece tan planificado que se convierte en una lectura de monótona información que es aprobada de manera rutinaria sin que parezca haber resquicios para el debate o la contraposición de ideas. Bien está que así sea, aunque uno tiene la impresión que existe una cierta diferencia entre la realidad cotidiana y lo que se recoge en esos informes y memorias, no tanto como si viviésemos en dos universos paralelos pero sí en barrios diferentes. Claro que también pueden ser los desvaríos típicos de quien carga a sus espaldas con tal cantidad de sexenios y trienios.

P.S. Y para qué me enredaré yo en estas madejas.

2. Otro mes en un fondo de escritorio.

clip_image004

3. Feliz verano a los que son asiduos lectores de estos comentarios, habitualmente dominicales, sobre las andanzas de este maestro y su compaña. Ha sido un curso con buena nota. Esperemos que el próximo sea aún mejor. Cierro esta caja de Tizas de Colores hasta el próximo mes de septiembre pero esta Girola seguirá abierta para quienes deseen buscar amparo y frescura entre sus gruesos muros y altas techumbres.

28 junio, 2015

Último día (para ellos)

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 8:24

1. El lunes fue el último día lectivo. Desayunamos juntos, bocadillos, zumos y batidos, y un rico bizcocho con chocolate que las madres nos trajeron. Vimos el cedé con fotos de la excursión a Marbella, les agradecí los regalos que me hicieron y recogieron sus notas. Pasó rápida la mañana. Tanto para ellos como para mí fue la penúltima despedida.

clip_image002

2. Los alumnos se marcharon de vacaciones. El maestro, aunque la viñeta anterior parezca decir que también, aún no. El martes y el miércoles las tutorías con las familias se entremezclaron con la elaboración de los documentos que la administración educativa reclama cada vez en mayor cantidad. Siempre me resulta chocante ese ir y venir desde la charla personal, entre el maestro y la familia, hasta la frialdad de la cumplimentación documental, entre el maestro y Séneca. Es la eterna dicotomía del docente en estos días de final de curso.

3. Y con las vacaciones vuelve otro clásico: Deberes escolares en vacaciones, ¿sí o no?

4. El jueves y el viernes visité la secretaría y la sala del profesores más veces que en todo el curso. Ese ir y venir con papeles y documentos informatizados me resulta cansino. Cada travesía del patio convierte al maestro en un burócrata que va desgastando las reservas anímicas para continuar en este oficio. Son los días, también, para las últimas reuniones y la recogida de la clase. Para la semana que viene… el resto: claustro y consejo escolar.

5.”Mueve un poco las manos, se mira las fa­langes oscurecidas, las falanginas, las falangetas, y recuerda estos nombres raros, estas palabras divertidas, de la escuela, el pueblo, la infancia.”

Mortal y rosa – Francisco Umbral

21 junio, 2015

Lo que ha de venir mientras llega otro final

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 10:32

1. Hemos finiquitado la última semana del curso. Mañana será un verse y despedirse. El lunes fue la última evaluación, ese dictar sentencia en base numérica a la que hemos vuelto. Todo es cíclico. Hemos repasado algunos de los contenidos, hemos visto en la pantalla digital las fotos que nos hicimos en la excursión de la semana pasada…

El curso próximo se avecinan novedades, nuevos horarios, nuevas asignaturas (qué palabra tan antigua y tan necesaria), nuevos libros de texto. Lo que veo venir no me entusiasma. Esa potestad que las autoridades educativas me han dado estos días para que decida lo que no me toca decidir (mientras me maniatan en lo que realmente me gustaría poder hacer), esa nueva ley tan controvertida, esos enfrentamientos entre las administraciones educativas, etc. me parecen puñaladas traperas a la enseñanza. Hay quien me dice que últimamente ando cargado de negatividad. Es posible. Ojalá me diesen motivos para que no fuese así.

2. Por ejemplo: El gasto público en educación en España cae a niveles de 2006.

3. -Hay novedades. -Más que novedades, instrucciones para poner en práctica lo que ya sabíamos: se acabó la religión en las escuelas.

Y me enseñó la circular que acababa de recibir de la Inspección. «La escuela ha de ser laica. La escuela sobre todo ha de respetar la conciencia del niño. La escuela no puede ser dogmática ni puede ser sectaria…»

Estábamos de acuerdo pero también sabíamos las dificultades que íbamos a encontrar. En primer lugar estaba el problema de los símbolos.

«La escuela no ostentará símbolo alguno que implique confesionalidad, quedando igualmente suprimidas del horario y del programa escolares la enseñanza y la práctica confesionales.»

Historia de una maestra – Josefina Aldecoa

clip_image0024. A partir del miércoles comenzamos a arriar el velamen: recogen el material de plástica guardado en bolsas y colgadas en las perchas, ausentes hace un tiempo de abrigos y sudaderas, y las que se amontonan en los poyetes de las ventanas. Van vaciándose los armarios y llevándose los trabajos de las diferentes asignaturas, los diccionarios…En el patio los operarios del ayuntamiento montan el escenario para la fiesta fin de curso. Dos madres de alumnos me invitan a la cena de convivencia que organizan cada año por estas fechas; me excuso por no asistir debido a las circunstancias personales, aunque les agradezco el detalle y su comprensión. Todo indica que el curso se acaba.

14 junio, 2015

Así es la vida

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 8:55

1. Circunstancias personales me llevaron la semana pasada a estar cuatro días ausente del colegio. Volví el lunes y me sentí extraño. Pareciese que la ausencia hubiese sido más extensa. Entre condolencias y esa desorientación en la que uno vive cuando un hecho triste y extraordinario nos saca de la paz cotidiana subí al aula con mis alumnos. Sobre la mesa y en los cajones se amontonaba el trabajo: exámenes por corregir, impresos de matrícula por revisar, notas informativas sobre las actividades de la semana, etc. A ello había que sumarle el ponerse al día sobre aquello que los alumnos habían trabajado o habían dejado de trabajar en esas cuatro jornadas, lo que les explicó o dejó de explicar la maestra sustituta, los ejercicios habían corregido o faltaban por corregir… Además: sería una semana de tres días lectivos y dos de excursión pues el jueves salíamos para Marbella. Y por último, el lunes próximo era la sesión de evaluación. Ítem más, por la tarde se me convocaba a las tres y media para una reunión de ciclo y, a la misma hora, a otra reunión para la evaluación personalizada de un alumno.

Una auténtica marabunta parecía adueñarse de la razón. Todo se amontonaba y era difícil adaptar los sentimientos al quehacer diario. Pero había que hacerlo. Y había que hacerlo con calma, sin perder el equilibrio que se necesita en estos casos en los que uno, iluso cual si fuese un Sancho gobernador de ínsula, quizás pensó en que hay momentos en la vida en los que todos tenemos el derecho a evadirnos del mundo; y que siempre habrá quien te eche una mano en ese intento de evasión. O al menos que la presión de lo inevitable, incluso de los innecesario o inútil, sea disminuida por eso que en fútbol llaman “el entorno”. Claro, que cuando eso no sucede siempre tiene uno la opción de hacer lo que crea más conveniente, de priorizar (qué pesadez de palabra) las tareas e incluso de envoyer à la merde todo aquello que atosiga y se aleja de lo estrictamente pedagógico. Telle est la vie.

2. El martes me quedo durante el recreo en clase tratando de actualizar mi agenda escolar. Pero conmigo se quedan varias alumnas/os. Me cuentan su vida (en el más amplio sentido de la expresión), me invitan a participar en una especie de juego de magia-brujería, etc. Mando a paseo (envoyer à la merde, recuerdan) mi apretada agenda escolar, esa que el lunes me atosigaba, y decido divertirme con mis alumnos/as. Al fin y al cabo ellos son lo más importante de este oficio, ellos son ese “entorno” que siempre está ahí.

3. El miércoles se notaban ya los nervios. Todos pensaban en los dos días venideros. Les di los últimos consejos, les recomendé que descansarán y no despedimos hasta las seis y media de la mañana siguiente, hora prevista para la salida hacia Fuerte de Nagüeles.

clip_image002

4. De esos dos días no contaré nada. Dejaré que cada uno mantenga en su memoria esa primera salida en la que han pasado una noche fuera de su hogar conviviendo con los compañeros de colegio, con los amigos de clase. Dejaré que cada uno guardé para siempre esas idas y venidas de una cabaña a otra, esos juegos compartidos, los baños en la piscina, las actividades del campamento, los chapuzones y el remo en kayak en el Lago de las Tortugas, la bajada en tirolina, las inacabables ganas de no dormirse, los cánticos en el autocar, el compartir experiencias nunca vividas hasta ahora y que años más tarde recordarán cuando vuelvan a encontrarse… No contaré nada porque me imagino que ellos lo habrán contado todo.

31 mayo, 2015

Botellazo al acosador

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 7:16

1. Como el calor aprieta y el sofoco post recreo agobia les dejo que se hidraten con las botellas de agua que guardan en sus mochilas. Hay quien se lleva la botella también al recreo y una vez que vuelve a clase, pasados un par de minutos, dice habérsela dejado olvidada en el patio. Mando al delegado de clase para que recoja la botella. Nada más salir este, raudo y veloz hacia el lugar donde el compañero le ha indicado que se encuentra el recipiente con el liquido salvador, oigo de nuevo al alumno olvidadizo que llama mi atención: “maestro, resulta que la botella la tengo aquí.”

No sé si será por efecto del calor o por el despiste que se acumula al estar a final de curso pero casos parecidos a este se repiten a menudo estos días. Generalmente desencadenan risas y momentos de relajación. Hay otros casos, otras situaciones, que por el contrario, llevan al malestar y el desasosiego. Pero esos mejor olvidarlos. O al menos obviarlos para hacer más llevadero este tramo final de curso.

2. Solo hay un tipo de alumnos que no soporto: los acosadores. Ellos sí que podrían decir aquello tan tópico: “es que el maestro me tiene manía.” Llevo años que no me encuentro con uno de esos tipos bajitos que prometen ser unos matones cuando sean mayores (si el tiempo y la psicología no lo remedian). Hace años, cuando la EGB, cuando llegaban a octavo curso y repitiendo un par de años se metían en plena adolescencia, sí que me tope con alguno. Cuando ello ocurría nos convertíamos en enemigos íntimos. Sí, ya sé que decir eso no es muy políticamente correcto, que suena a poco profesional, que no son palabras dignas de un docente… y que tendría que hablar de proceso integrador, resolución de conflictos, etc. Pero es que hay casos que son irresolubles.

Viene todo esto a cuento de lo que ocurrió hace unos días: el suicidio de una alumna en un instituto de Madrid debido al acoso escolar. Triste situación, horrible consecuencia.

3. Otro mes en un fondo de escritorio.

clip_image002

24 mayo, 2015

La dama de los museos y el tuteo bilingüe

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 9:08

clip_image0021. El curso próximo desaparece el área de Conocimiento del medio y vuelven las Ciencias Naturales y las Ciencias Sociales. En el último control de evaluación de Cono (lo llamaré así por primera vez ya que está a punto de extinción) una alumna hizo un perfecto enlace entre las dos áreas que regresan y esta que desaparece.

En un ejercicio en el que tenían que completar nombres de monumentos o manifestaciones artísticas de Andalucía desde la Prehistoria a la Edad Media, junto con las fotografías de los mismos, ocurrió esto:

Pintura rupestre de la cueva de … La Pileta – Mezquita de… Córdoba – Anfiteatro de … Itálica – Alhambra de … Granada – Dama de … noche.

Les aseguro que miré la fotografía y el hierático rostro de la Dama de Baza esbozó una leve sonrisa. Qué magnífica liaison entre la Historia y la Naturaleza.

2. A mediados de semana se nos avisa que para principios de junio nos visitaría la inspectora con una cuadrilla (perdonen el término taurino) de inspectores. Al día siguiente se desmiente la noticia. Una pena. Me hacía ilusión volver a ver a la señora inspectora y echar otro rato de charla con ella tal como ocurrió hace unos meses. Además tenía una duda que pensaba resolver. Me explico…

Hace unos días hablando con mi hijo, maestro de Ed. Física en Ronda, me comentó que se le presentó su inspector en la pista de deportes donde daba clase y que hablando se tutearon (el inspector era bastante joven y fue él quien marcó esa manera de conversar). Me extrañó porque nunca tuteé a un inspector y ninguno (creo recordar) me tuteo. Como ya tengo una edad, pensé: si uno de esos inspectores que vienen es un jovenzuelo cuarentón y voy y lo tuteo, ¿qué cara pondrá?, ¿me llamará al orden?, ¿me seguirá el trato o marcará la distancia con un “usted” de tono inspectoral capaz de hacerme desaparecer por el imbornal de la realidad cual agua de lluvia torrencial? Dudas sin resolver.

3. Me preguntaba ayer el por qué no puedo, el por qué no sé, el por qué no quiero… concretar situaciones que abaten las ilusiones de un viejo enseñante. Quizás sea porque ya no me vale la pena imaginarme cual Caballero de la Triste Figura volteado por aspas de molinos. Qué hablen otros que tienen más autorictas, aunque no posean ninguna potestas. Por ejemplo, uno de mis escritores preferidos, Javier Marías, escribía la semana pesada sobre esto: Ni bilingüe ni enseñanza. La que te va a caer, Javier.

4. Termino la semana mejor que la empecé. La diferencia entre lo malo y lo bueno está en que ya solo encuentro el bienestar como maestro cuando estoy con mis alumnos. Todo el submundo que rodea a la enseñanza me agota. Pero no quiero volver al ayer.

Terminamos muy bien la semana con una ronda museística por la localidad: el Ayuntamiento, historia y pintura; el Museo Matías Prats: historia de un ilustre paisano (curiosa la fotografía, y la dedicatoria, con Hemingway); y la Casa de las Cadenas, pintores y arqueología. Buen tiempo para caminar por las calles, buen comportamiento… Gracias a las personas que nos atendieron y nos enseñaron.

clip_image004

23 mayo, 2015

El ahogo de la razón

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 9:22

clip_image0021. Hubo un tiempo en el que la ironía más desvergonzada o la aspereza del sarcasmo me ayudaban a soportar esas situaciones en las que la vida te sumerge hasta casi llegar al ahogo de la razón. En los últimos tiempos ni la ironía ni el sarcasmo son antídotos contra la tontería, la pose y el postureo, esa palabra tan moderna que ni siquiera está en el DRAE pero que todo el mundo utiliza ahora.

Si trasladamos lo dicho al ámbito de la enseñanza la desesperanza crece, el desánimo se desboca y las ganas de iniciar la retirada aumentan. No hay solución. Lo hablo, lo veo, lo vivo.

¿Por qué hay quien se sorprende cuando los resultados de los informes europeos sobre educación nos mandan a la cola? Tan difícil es comprender que estamos haciendo a diario méritos para estar ahí. Sí, estamos, primera persona del plural. Por qué tengo que estar culpando constantemente a la administración, por qué derivar el problema a los ámbitos familiares… Claro que en esos sectores hay motivos más que suficientes para que la mala calidad de la enseñanza y los resultados negativos sean cada vez mayores. Pero también los hay en la labor puramente docente. Y los hay porque nosotros, pronombre personal, primera persona del plural, actuamos en la misma línea que instituciones y familias nos marcan, unas veces como simples mandados, como siervos de la normativa, como esclavos de la imagen que debemos proyectar hacia la sociedad, y otras motu proprio, porque realmente pensamos que esas líneas son las mejores, que ese camino es el que hay que seguir, obviando los resultados negativos.

Esta semana ha sido una de esas que me han llevado a pensar que esto de la enseñanza no es un asunto serio, que no tiene arreglo y que será difícil que mejore (está peor de lo que realmente muestran las estadísticas, no lo duden). Me gustaría ser más explícito, detallar las situaciones que me llevan a estas reflexiones, concretar los hechos. No puedo, no sé… no quiero.

P.S. Y para qué me enredaré yo en estas madejas.

clip_image004

(Mañana más… y espero que mejor)

17 mayo, 2015

Qué San Isidro nos proteja de estas canículas

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 12:31

clip_image002

1. El lunes comenzó una semana de auténtico verano. El calor es enemigo de la escuela. Agota y deshace energías. A la hora del recreo el inclemente sol me hace buscar la sombra y tomar asiento en uno de los bancos del patio. Por la tarde reuniones varias (soporífera la presentación de una editorial) y varias tutorías. Cuando llego a casa noto el peso de los sexenios. Ley de vida.

2. Cuesta sudor (y casi lágrimas) mantener la atención después del recreo. Este verano prematuro e agobiante hace que las botellas de agua se conviertan en parte del material escolar. El miércoles N. nos invita tras el recreo a un polo (¡rico y refrescante!) por su cumpleaños. Cuando hablan de días lectivos en el mes de julio por qué no hablan también de la trasudación, la deshidratación y el aire acondicionado.

3. Vigilando el recreo una de las señoras que anda en tareas de adecentamiento y limpieza en el edificio al que se le ha restaurado el tejado me comenta que le gusta este lugar en el que dejo mis pensamientos vacuos y mis desahogos mentales. Está bien eso de encontrarse a alguien que comparte lo que uno escribe, alguien que lee el blog de un maestro en caída libre hacia el final de su carrera, el rincón de alguien al que le cuesta encontrar las palabras para expresar lo que ve y lo que siente. Gracias.

clip_image0044. Como estamos trabajando las frases hechas, el jueves, recién llegados al aula, reclamo la atención de mis alumnos antes de comenzar con el trabajo diario. Les digo que voy a comentarles una frase hecha: hacer leña del árbol caído. Mientras les explico que el significado de tal expresión consiste en aprovecharse de una situación para criticar a aquél que se encuentra en un mal momento, aquél que ha caído en desgracia… y les empiezo a decir que tal frase se podría aplicar al fútbol observo las caras de algunos de mis alumnos más madridistas y veo que han comprendido perfectamente el significado. Tras el enfado de alguno debatimos distendida y brevemente sobre quién será el próximo campeón de la Champions y comenzamos el control de matemáticas.

5. Esta semana ha sido San Isidro Labrador el que ha convertido el viernes lectivo en un día de no laboreo. Esperemos que a la vuelta las temperaturas hayan bajado para que los sembrados y las seseras no se agosten antes de recoger la cosecha.

6. De un día para otro se apoderaba de él un arrebato de energía y despertaba temprano a su hijo mayor y no le permitía ir a la escuela porque le hacía falta que le ayudara en el negocio. No había mejor escuela que la escuela de la vida. Los maestros eran cómplices de los predicadores y los comunistas y los judíos y los negros, parásitos como ellos, disfrutando de largas vacaciones pagadas a costa del trabajo de la gente honrada que no conocía sábados ni domingos ni cuatros de julio ni días de acción de gracias.

Como la sombra que se va – Antonio Muñoz Molina

10 mayo, 2015

Del Reino de Castilla-La Mancha a la Unión Europea

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 6:49

1. El lunes todavía quedan testigos materiales de la Cruz de mayo que los padres/madres instalaron durante el fin de semana pasado. Queda mes y medio de curso. Entro en el aula y abro las ventanas porque hace calor. Por la tarde se debate largamente sobre lo que ha de venir. Recta final.

2. Diálogo:

– Fulanito, ¿qué es el zoco?

– El zoco es el “supermercado” de las ciudades musulmanas.

– ¿Qué supermercado, el Mercadona de Montoro o el Carrefour de Andújar?

[Risas; incluidas las del alumno que esta vez ha errado pero que casi nunca se equivoca.]

3. En el control de evaluación se le dan frases verdaderas o falsas. Deben identificar las falsas y corregirlas. Una de ellas es la siguiente:

– A finales de del siglo XV quedan en la Península dos reinos: Granada y Navarra

La corrección casi es acertada:

– A finales de del siglo XV quedan en la Península cinco reinos: Granada, Navarra, Portugal, Corona de Aragón y el Reino de Castilla-La Mancha.

Es lo que llamaríamos el ascenso a la corona de María Dolores de Cospedal.

4. El jueves comenzó con una actividad realizada por voluntarios europeos para celebrar la Semana Europea de la Juventud.

clip_image002

                                              Foto de Encarni Lara publicada en el facebook del Ayuntamiento de Villa del Río

5. “En la escuela a la maestra le sorprendía que él se supiera nombres de países y de capitales y fechas de acontecimientos históricos y alturas de montañas.”

Como la sombra que se va – Antonio Muñoz Molina

2 mayo, 2015

El señor feudal y las tareas cooperativas

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 8:56

1. Actividad competencial sobre el tema de Conocimiento del Medio que estamos estudiando, la Edad Media. Subo de dar clases en otro quinto. Al culminar la escalera me encuentro con varias de mis alumnas que, desayunos en mano, se encaminan al recreo. Les corto el paso y les comunico que soy el señor feudal y no pueden cruzar el “puente” de mi feudo. Y que ya saben lo que tienen que hacer. Recibo un trocito de bocadillo, una galleta…

2. El martes por la tarde tuvimos doble sesión de presentaciones por parte de las editoriales Edebé y Santillana. Recuerdo cómo hasta hace muy poco los representantes venían con sus bolsas repletas de libros que dejaban en el colegio para que el profesorado los mirase, estudiase y decidiese cuáles serían los elegidos. Ahora son presentaciones en la pantalla digital con explicaciones de los principios que dan forma al material elaborado, principios emanados de las directrices legislativas, que acaban siendo casi siempre los mismos (los principios, las directrices y , casi, los materiales).

Por las dos últimas presentaciones parece que la nueva ley educativa da importancia a lo que ahora llaman las tareas cooperativas ( o algo así), es decir lo que siempre ha sido el trabajo en grupo. Incluso una de las ponentes, en un atrevido alarde de pedagogía no solicitada, explica cómo ese tipo de trabajo es muy positivo porque ella sabe, o alguien le hizo saber, que un niño no comprendió algo en la escuela hasta que un compañero se lo explicó. Es éste uno de los tópicos sobre el trabajo en grupo. Me abstengo de contar aquí todo lo menos bueno, o al menos prescindible, que tiene el trabajo en grupo. Como cualquier tipo de estrategia tiene su lado positivo y su lado negativo. Y me abstengo de comentar lo negativo para no ir en contra de uno de los principios de la nueva ley pues pareciese que uno acaba yendo siempre a contracorriente, cual salmón camino del desove, o haberse convertido en un paladín de la inmovilidad pedagógica. Y no es esto, no es esto, que diría Ortega y Gasset.

Afortunadamente la siguiente ponente, más que darnos lecciones simplistas sobre la vida en la escuela, nos invitó a un pastelito.

3. Otro mes resumido en un fondo de escritorio.

clip_image002

Página siguiente »

El tema Rubric. Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 97 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: