La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

22 febrero, 2015

Pasen… y vean

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:09

clip_image002[5]1. Mi coordinador de ciclo me había informado a través de guasap (sí, ya sé que no se escribe así) que el lunes por la tarde habría una reunión informativa de todo el profesorado para organizar los actos del Día de Andalucía. Como tengo activado el silencio (qué hermoso oxímoron), y no suelo consultar el móvil a menudo, no me enteré de tal comunicado. Así que cuando llegué al colegio por la tarde pasé por el control de firmas, subí a mi aula y me puse a trabajar. Pasado un cuarto de hora tuve que bajar a secretaría a recoger unas fotocopias. Fue entonces cuando noté que ningún compañero/a pululaba por aquel lugar y pasillos aledaños. Tal soledad me llevó a pensar que algo extraño estaba ocurriendo. Mi extrañeza me llevó a uno de esos pensamientos que se encadenan hasta consultar el celular. Ahí me percaté de que estaba faltando a la citada reunión. Así que encaminé mis pasos, con la parsimonia que da la hora vespertina, al aula en la que se celebran tales actos y al entrar pude observar que todo el claustro veía en la pantalla digital una especie de documental sobre una actividad escolar relacionada con el Día de Andalucía. Me senté en la última silla que quedaba vacía, ésa que hace esquina con la puerta, para tomar conciencia de que la escuela espectáculo ha vuelto. [Aquí deberían estallar los fuegos de artificio para celebrar tal acontecimiento].

2. No soy defensor de la escuela espectáculo (lo digo aquí y lo digo allá). No es que me disguste esa connotación de la vida escolar; queda bonita (sobre todo para las fotos y los vídeos), queda para el recuerdo, para las risas cuando pasan los años, es como un gran escaparate en el que sustituimos los maniquíes por alumnos y maestros que son foco de atención mediática a nivel colegial. Está bien que así sea. Qué sería de la vida sin la representación, la gala, el desfile, la ceremonia, la parafernalia…

Además, si todo ello se hace por Andalucía, España y la Humanidad, ¿quién pude negarse a ello? Nadie. Sobre todo si se cuenta con un grupo de madres de alumnos tan dispuestas a colaborar. A ellas les doy las gracias ya, por su predisposición y colaboración.

clip_image002

3. No utilizo la aplicación Pasen de Séneca como medio de comunicación entre maestro y padres de alumnos. Me parece más apropiada para la enseñanza secundaria que para la primaria, aunque no niego sus virtudes. Además con ello le ahorro a la Junta de Andalucía un dinerillo que bien podría invertir en ampliar la plantilla del profesorado andaluz. Viene esto a cuento de una noticia que podría titularse: ¿Cuánto cuesta una tilde? En fin…

4. Cualquier ocasión es buena para llamar su atención. Abrimos el libro de matemáticas por la página 111. Les digo que esa es la página de Atila, rey de los hunos. A partir del horripilante chiste comienza el bombardeo de preguntas sobre tal personaje real y sus gentes. Les explico brevemente y todavía algunos tienen la ingenuidad, bendita ingenuidad, de preguntar: Maestro, ¿tú cómo sabes esas cosas, quién te las cuenta?

15 febrero, 2015

Entre la magia y la realidad

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:10

 

clip_image0021. - Maestro, ¡así cualquiera! Yo también quiero hacerlo como tú.

Ese comentario aparece siempre que en matemáticas comenzamos con los temas de geometría. Esta semana estamos midiendo ángulos con el transportador, trazando mediatrices y bisectrices con el compás… Pero desde que instalaron las PDI (pizarra digital interactiva) con el software ActivInspire arrinconé el viejo compás de madera (luego los hicieron de plástico) y tiza, el pesado transportador de ángulos, la incómoda regla de metro… y comencé a usar esas herramientas virtuales que se agrandan y achican, que transforman en círculos perfectos esos redondeles imperfectos que el maestro hace a mano alzada, etc.

Es uno de los usos más sencillos y usuales que se pueden hacer con las tecnologías informáticas pero siempre arranca la admiración de los alumnos por el componente casi mágico que conlleva su utilización.

2. Dejo sin recreo a más de la mitad de la clase porque mientras he salido al pasillo para hablar con una maestra (menos de cinco minutos) han formado tal alboroto que las voces se deben haber oído más allá del Guadalquivir. Durante el recreo voy dándole permiso para que se marchen a los que han alborotado menos. Pero tengo un problema: hay algunos que prefieren quedarse conmigo en clase y ayudarme a recoger los cuentos del Día de la Paz expuestos en los murales del pasillo, hacer algunas tareas que ya he mandado para mañana… ¡Qué difícil es a veces encontrar el punto exacto que lo convierta a uno en maestrogro!

3. Hay noticias que no deberían darse un viernes cuando la hora lectiva se acerca a su fin. ¿Por qué? Pues porque influyen en el estado de ánimo del docente durante el fin de semana de tal forma que el futuro más cercano, siempre lectivamente hablando, se convierte en algo incierto. No. Tampoco es que el docente vaya a perder el sueño sabatino y dominguero por lo que ha de venir. En peores batallas hemos peleado y hemos salido con apenas rasguños, difuminadas manchas sanguinolentas y gestos medianamente sombríos. Nada que no se arregle con alguna dosis de egocentrina y una cápsula diaria de pacietium.

Seguiremos informando.

4. Había ido a la escuela, primero con las monjas y luego con los jesuitas, hasta que lo echaron en la adolescencia. Comparado con la mayoría de la gente que se cruzaba en su ambiente laboral, había recibido una educación francamente notable.

Vivir de noche – Dennis Lehane

8 febrero, 2015

Todo tiene sus límites

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:16

El límite – La Frontera

1. Cada dos cursos, aproximadamente, Alguien vuelve a ingeniárselas para que lo ya elaborado tenga que ser modificado (en el mejor de los casos) o arrojado directamente al averno por su inutilidad declarada (en la peor de las pesadillas). Las pesadillas son las de los maestros que han dedicado un tiempo en reuniones interminables a elaborar proyectos, programaciones o llámelas usted como quiera, que generalmente no sirven para otra cosa que para permanecer en los archivadores de los despachos porque la enseñanza es algo demasiado vivo e importante como para constreñirla en una serie de documentos atiborrados de terminología insulsa, pedante por querer ser novedosa sin llegar a serlo y disparatada porque intenta imitar ciertos lenguajes burocráticos y judiciales que por enrevesados pareciesen más cultos cuando en realidad son una pantomima de la realidad que pisamos la mayoría de los que nos dedicamos a este oficio. Y digo bien, la mayoría, porque siempre hay quienes se suben al carro de lo supuestamente novedoso, de lo último en llegar a los comercios de la planificación educativa, creyendo estar comprando lo más in del mercado de la enseñanza cuando lo que en verdad están haciendo es adquirir un producto que ya se usó y al que le han dado una capa de barniz de ínfima calidad.

2. Mientras pienso en todo lo anterior observo a los albañiles encaramados en lo alto del tejado del edificio que están reparando ¿Cómo verán ellos desde su particular altura de miras el mundo que se mueve a sus pies? ¿Cómo verán el transitar de escolares y maestros por el patio? El viento gélido que sopla estos días seguro que les hace pensar que bien podrían estar a ras de suelo, pisar la tierra. Y entonces se me ocurre que no estaría mal hacer subir a ese tejado a los pedagogos y leguleyos educativos que sin cesar inventan nuevas maneras de cocinar la educación. Quizás desde allá arriba viesen este mundo de otra manera a como lo ven desde sus despachos enmoquetados.

clip_image0023. Los exámenes de Conocimiento del Medio siempre ofrecen alguna perla. Ahora que estamos estudiando Andalucía recojo las siguientes.

– Se les pide que expliquen cómo es la vida de las personas en las zonas de costa, montaña y llanura de Andalucía, las actividades económicas que realizan, etc. Respuesta sobre los habitantes de las zonas de costa: “Las personas que viven allí se pasan todo el día en la playa tomando el sol. Viven muy bien y algunos trabajan para el turismo.” No he de negar que algo de verdad hay en ello.

– Sobre los límites de Andalucía: “… al oeste con Portugal y al este con la Religión de Murcia.

4. “Recordó el globo terráqueo de cartón que había en la escuela. Una esfera grande que apenas se mantenía en pie de tanta holgura como tenía su peana de madera. Mirándola resultaba fácil saber el lugar en el que estaba el llano, porque los dedos de varias generaciones de niños habían ido desgastando, año tras año, el punto donde se encontraba el pueblo, hasta borrar el país entero y el mar que lo rodeaba.”

Intemperie – Jesús Carrasco

1 febrero, 2015

Un día de paz y dos de ausencia

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 11:16

1. Cualquier trabajo requiere que el que lo realiza se encuentre en plenas condiciones físicas para que el resultado sea satisfactorio. En la escuela, si comienzas el lunes con el cuerpo castigado por ese eufemismo tan expansivo que llaman “malestar general”, puedes acabar sobreviviendo varias jornadas tratando de que la nave llegue a puerto o puedes acabar embarrancando contra los arrecifes porque el timonel no pueda luchar contra el oleaje. Así que decido anular las tutorías del lunes tarde y quedarme en dique seco durante el martes y el miércoles. Bueno, no es que lo decida yo, lo deciden las vías respiratorias, la infección, los antibióticos…

2. Vuelvo el jueves y nos ponemos al día. Me notan disminuido aún y me aconsejan haber permanecido en reposo algún día más. Agradezco su actitud porque mi menor capacidad expresiva es compensada con su mayor atención. Me lo hacen fácil y eso habla muy bien del tono general de toda la clase.

3. El viernes conmemoramos el Día de la Paz y la No Violencia. Suena la sirena a la diez menos cuarto para guardar un minuto de silencio por las víctimas de todo tipo de violencia. Ellos están en la pista de deportes con el maestro de Educación Física. Yo estoy solo en clase recuperando el trabajo atrasado de los dos días en los que he faltado. Escucho el alboroto de las otras clases al salir al pasillo para guardar esos sesenta segundos de respetuoso silencio, que cumplen en cuanto se oye el ulular de la sirena. Prefiero permanecer solo y en ese minuto recuerdo algunas de las historias que mis alumnos han escrito durante los últimos días, historias que de cumplirse nos harían vivir en un mundo mejor.

clip_image002

25 enero, 2015

Esporas en el laberinto

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:40

1. Los primeros días de la semana leemos los cuentos que han escrito para el Día de la Paz. Algunas historias son enternecedoras, otras cercanas, las hay también previsibles. Algunos, aunque se ponen nerviosos, están deseando salir a la palestra para leer su cuento a los compañeros.

2. Hace frío en el patio de recreo. Busco refugio en la esquina del edificio del comedor. Ese punto es como una garita cuartelera que te permite otear toda la zona. El frío y la vigilancia me hacen recordar mis primeros años de maestro en la Escuela Hogar de Espiel: mucho frío y mucha vigilancia.

3. El miércoles les entrego una nota sobre la excursión de fin de curso que el ciclo planea hacer. Alborozo al ver que podría ser su primer viaje con una noche de estancia, sin padres, fuera del hogar. Comienzan a hacerse mayores.

4. Hay personas que les toman cariño a una palabra y comienzan a usarla en cualquier tipo de conversación. Suelen ser palabras que desconocían y que les han llegado como si fuese el maná de la oratoria. A algunos de mis alumnos/as les ocurre algo parecido, descubren una nueva palabra y la colocan por doquier. Eso ha ocurrido con “espora”. Debe ser que suena bien porque hay quien la ha usado en ocho de las diez preguntas del examen de Conocimiento del medio: todo lo relacionado con la reproducción de las plantas, con flor o sin flor, llevaba esporas. Son como los cocineros modernos cuando les da por utilizar un ingrediente que consideran novedoso, lo usan tanto para hacer un sofrito como para elaborar una masa pastelera.

clip_image0025. En el examen de Lengua la lectura trata del joven Teseo, príncipe de Atenas, y el Minotauro de Creta. En las preguntas de comprensión lectora se les pregunta quién fue Teseo. En una de las respuestas se escribe: “Teseo era príncipe de Antenas.” Bueno, una n que se ha colado, pienso para mí mismo. Pero en otra respuesta aparece lo que me temía: “Teseo era el príncipe de las antenas.

La mítica Ariadna, la del ovillo de hilo que ayuda a Teseo a salir del laberinto cretense, también aparece en la lectura. Si Teseo ha pasado a ser príncipe de las antenas… ¿podría ser Ariadna la princesa de los cretinos?

6. Camino a la escuela es el título de un interesante documental. A ver si encuentro un rato para que lo vean, aunque sea el tráiler, y valoren (valoremos) el mundo en el que viven (vivimos).

http://youtu.be/tVLH4gloRrE

18 enero, 2015

De la palmeta a la pizarra digital interactiva

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:34

1. Hay veces que la programación es un hándicap para disfrutar de la escuela. Para mí la programación no es un hándicap, es más bien un estorbo. ¿Y por qué me habrá venido a las mientes tal anglicismo: hándicap? ¿Serán los efectos secundarios del bilingüismo? Bien. Lo que quería decir es que de cuando en cuando uno debe olvidarse de la programación y asaltar la realidad. La última vez que eso me ha sucedido es cuando explicando algo tan árido como son los determinantes numerales e indefinidos aparece en el libro de Lengua el cuadro “Escuela rural”, de Albert Anker, aunque también es conocido como “Escuela de pueblo en 1848”.

clip_image002

De él los alumnos deben sacar nombres de personas y objetos y escribir con ellos oraciones en las que también incluyan numerales e indefinidos. Pero por un momento olvido la gramática y reavivo el pasado, busco en internet el citado cuadro y lo pongo en la pizarra digital. Les digo que observen esa escuela y me comenten lo que les sugiere. Surgen cuestiones a borbotones: la vara del maestro, el mobiliario, el material escolar, etc. Les hago observar la separación entre alumnos y alumnas (ellos en rudimentarios bancos con pupitres, ellas solo en bancos), la actitud aplicada de las alumnas, el comportamiento díscolo y distraído de algunos alumnos a pesar de la amenazante postura del maestro… Lo que más le interesa es saber sobre el castigo físico que antiguamente se empleaba. Les comento el uso de la palmeta por los maestros que tuve en la escuela y la pregunta se hace inevitable: “Pero, maestro, ¿a ti también te daban palmetazos?”.

De ahí han pasado a identificarse con algunos de los alumnos que aparecen en la pintura: “El que levanta los brazos es… Los que están hablando son… Y nosotras somos las tres que están sentadas…

He dejado la imagen como fondo de la pizarra digital y hemos quedado en recrear el cuadro un día de estos y hacernos una foto.

2. Total, que tú, el que llegarías a ser escritor, no conociste los libros de niño, casi ni siquiera físicamente, salvo El calvario de una obrera y quizá los libros de texto de tus hermanas mayores, si es que tenían libros de texto, y el libro del maestro que te enseñó a leer y a escribir, don Pedro Márquez, y que él mismo, supongo que para protegerlo de vuestras manos pecadoras, os colocaba abierto sobre el pupitre y donde vosotros ibais leyendo de uno en uno en voz alta, repitiendo cada frase hasta que quedaba bien dicha, bien entonada y perfectamente comprendida.

El balcón en invierno – Luis Landero

 

11 enero, 2015

Perder (y volver) con una sonrisa

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:28

clip_image002

1. Minisemana lectiva. Volvemos el jueves ateridos por el frío a un aula que al estar en la zona umbría del colegio le cuesta entrar en calor. Afortunadamente luce el sol en el recreo. Como nos vamos haciendo mayores dedicamos unos minutos a comentar algo sobre las vacaciones y comenzamos pronto a trabajar. Ya no vienen obsesionados por contar toda la lista de regalos que les han traído los Reyes Magos.

2. Me toca vigilar el recreo en la pista donde juegan al fútbol. Uno de mis alumnos se acerca corriendo y comenta con cara de alegría y una amplia sonrisa: “Maestro, ¡vamos perdiendo!”. Mi compañera de vigilancia y yo nos miramos extrañados y nos preguntamos: “¿Qué cara pondrá cuando vaya ganando?”

3. El colegio sigue en obras. Han construido en el patio un pequeño muro que parece un gran burladero. Las mudanzas continúan. Todo parece un poco irreal pero todo sigue funcionando.

4. Un vejete que andaba por aquellos cortijos dejados de la mano de Dios, y que sabía leer y escribir, hizo el oficio de maestro en Los Barros. Reunía en un chozo a los niños de los alrededores y les enseñaba las letras y los números. Fuera de eso, mi madre asistió por temporadas a la escuela pública de su pueblo. Esa fue toda su instrucción escolar.

El balcón en invierno – Luis Landero

21 diciembre, 2014

Madejas y dulces navideños

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 10:18

1. Comenzamos la última semana lectiva del trimestre. Terminados los exámenes que obligan a separar las mesas les permito que se agrupen libremente en grupos de dos o tres. Les satisface enormemente el poder sentarse al lado del amigo o amiga, del vecino o del primo. Pero… el miércoles hay quien ya está pidiendo la separación. Algunos nunca llegan a estar contentos más de dos días seguidos.

clip_image0022. Dicen las autoridades que no hay dinero para la contratación del profesorado, que debemos estar contentos porque este año habrá una reposición del cincuenta por ciento (los últimos años ha sido del diez por ciento), que los sueldos de los maestros seguirán congelados y que el poder adquisitivo seguirá reduciéndose una vez más, que no hay fondos para construir un gimnasio o para equipar determinadas aulas-hornos con unos aparatos de aire acondicionado que alivien los sofocos de junio y septiembre, que… La lista es larga.

Dicen las autoridades que los alumnos españoles siguen suspendiendo en todos los informes europeos sobre enseñanza, que los alumnos de secundaria son los últimos de la OCDE en la resolución de problemas, que… La lista es larga.

Pero en este país en el que llevamos décadas cambiando las leyes de educación como se cambia el rollo de papel higiénico, en el que llevamos un tiempo viendo la inutilidad de lo que se ha hecho en los últimos años con actos de falso boato, de parafernalia para nuevos ricos, de congresos, simposios y similares tan inútiles como caros en sus presupuestos… nunca aprendemos.

clip_image004Por circunstancias casuales me enteró que el colegio ha participado en el European Christmas Tree Decoration Exchange (Intercambio europeo de adornos navideños). Como es tiempo de amor y paz me reprimo, autocensuro y abstengo de hacer comentario sobre el asunto.

Además, siempre hay alguien que te supera. ¿Qué te supera en qué? Pues en la originalidad, en la estulticia, en el panem et circenses educativo… Depende de la visión que cada cual tenga de la enseñanza.

P.S. Y para qué me enredaré yo en estas madejas.

3. Pradelle observó al alcalde de lejos: parecía un notario jubilado o un maestro de escuela, eran los peores. Gente picajosa que se tomaba muy en serio su cargo, sus prerrogativas. Apostó a que era notario, los maestros estaban más flacos.

Nos vemos allá arriba – Pierre Lemaitre

clip_image006

4. Llega el viernes y acaba el trimestre. Hay que olvidarse de madejas que se enredan y despedirse con alegría. Antes de repartir los boletines de notas llegan unas mamás con dos ricos bizcochos caseros y varios termos de chocolate calentito. Desayunamos con satisfacción y cantidad suficientes como para recuperar las fuerzas gastadas durante el trimestre. Y pocos minutos antes de salir las madres, padres y alumnos me regalan una caja de dulzura que me hará recordarlos durante estos días navideños. Gracias a todos.

14 diciembre, 2014

La fragua de la psicopedagogía

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 9:37

1. Mi admirado Antonio Muñoz Molina escribe de cuando en cuando sobre el asunto de la enseñanza en España: “Pienso en mis maestros, los que me enseñaron contra viento y marea a leer y a escribir y a amar el conocimiento en años de oscurantismo y pobreza; pienso en tantos profesores vocacionales y derrotados que conozco…

A los expertos, a los gurús de la jerga psicopedagógica y a los enchufados no les cabía la menor duda: los que alertábamos sobre la degradación de la enseñanza nos habíamos vuelto de derechas y no sabíamos nada, no entendíamos de nada…

Esas palabras pertenecen a un artículo escrito ya hace años pero que sigue teniendo toda la validez en el momento actual. ¿Por qué lo he recordado esta semana? Pues porque la psicopedagogía ha estado presente en mi vida.

clip_image002

2. A parece la palabra “fragua”. Un alumno pregunta qué es tal cosa. Pido que alguien lo explique:

- Una fragua es como un horno en el que el herrero mete el hierro para cocinarlo dándole golpes cuando lo saca de la fragua.

Tras la explicación del término “cocinarlo” aplicado a la metalurgia del hierro el significado de fragua quedó totalmente claro.

3. Cuando olvidan algo, por ejemplo un chaquetón en el patio de recreo, les digo que un día van a perder la cabeza y llegarán preguntándome si la he visto por algún lado. El viernes olvidé mi chaquetón y mi bufanda en secretaría. A la hora de salir me percato de la ausencia de las prendas de abrigo y tras recordar dónde las dejé envió a dos de mis alumnas a que me las traigan mientras los demás bajamos hacia la puerta de salida. Cuando recupero chaquetón y bufanda recibo al mismo tiempo la reprimenda que antes he comentado que suelo dirigir a los despistados: maestro, cualquier día vas a perder…

4. Mientras escribo esta última tiza de color mi ordenador tiene abierta otra ventana en la que Séneca me espera. Me espera, también, la tarea ingrata de resumir en pocas palabras el trabajo, la vida lectiva de cada alumno durante algo más de tres meses. Alegrías y exámenes, tristezas y actividades de Matemáticas, desencuentros y cuadernos bien o mal presentados, recreos en los que asomó una mínima violencia y recreos en los que se convivió felizmente, trabajos de clase y deberes de casa, aquel tema de La reproducción humana y alumnas-niñas que comienzan a ser fisiológicamente alumnas-mujeres, dolores de cabeza y resolución de problemas… todo ello, mezclado y cocinado, como el hierro en la fragua del herrero, aparecerá dentro de unos días en el esperado, temido, deseado… boletín de notas.

7 diciembre, 2014

Inspección y elección (2/2)

Filed under: Tizas de colores — donceldevr @ 9:37

4. Esta semana me he sentido eso que los militares llaman daño colateral. Suele ocurrir que cuando alguien lanza una bomba no solamente salen dañados aquellos que eran objetivo del explosivo sino también los que circunstancialmente pasaban por allí a la hora de la explosión. Siguiendo con la narración metafórica, la detonación se produjo cuando el miércoles se abrió la puerta del aula y me encontré face to face con la directora del colegio y ¡la señora inspectora! Afortunadamente… No, afortunadamente no, porque en estos asuntos no interviene la diosa Fortuna sino el quehacer diario, llevaba puesto el traje de artificiero, ése que te protege de ondas explosivas inesperadas, ése que es el resultado de tener la conciencia tranquila cuando se cumple con la tarea que uno desempeña; y no solo la conciencia (esa sensación tan subjetiva) sino también la realidad que comparto con mis alumnos y sus familias. Por todo ello el posible daño colateral se transformó en una agradable visita en la que intercambié pareceres y opiniones con la inspectora sobre la enseñanza y demás asuntos terrenales.

 

5. El jueves la jornada fue de once horas de permanencia ininterrumpida en el colegio. La presidencia de la mesa electoral en la jornada de elecciones sindicales de la enseñanza fue la causa. A pesar de la charla con los componentes de la mesa y los interventores sindicales, de la llegada en montonera de la mayoría de los votantes a las horas del recreo y de la salida del colegio, de la aparición intermitente de algún votante en su hora libre…qué pesado se hace permanecer tantas horas enclaustrado en una sala. Afortunadamente el libro electrónico ayuda en esos momentos de tranquilidad en los que el tiempo parece desfallecer como si escapase de un reloj daliniano.

clip_image002

6. Estaba tan poco acostumbrada a una situación así que no encontraba las palabras para contestar. Salvo en las preguntas concretas. Por ejemplo: ¿A qué colegio ha ido? A las hermanas de San Vicente de Paul de la calle de Caulaincourt y a la escuela pública de la calle de Antoinette. Me daba vergüenza decirle que no me habían admitido en el liceo Jules-Ferry, pero respiré hondo y se lo confesé. Se inclinó hacia mí y me dijo con voz suave, como si quisiera consolarme: «Pues el liceo Jules-Ferry se lo pierde…»

En el café de la juventud perdida – Patrick Modiano

Página siguiente »

El tema Rubric. Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 92 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: