La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

18 abril, 2017

La tibieza (2/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 17:07

clip_image00210. Ante el jolgorio de sus vecinos al haber sido agraciados con el “gordo” él se atrevió a dar un saltito y brindar con cerveza sin alcohol.

11. Compró un gel de placer y, tras una semana, se decidió a dejarlo sobre la mesita de noche de su pareja.

12. Decidió hacerse donante de órganos pero, debido a sus principios ideológicos, solo donaría los del lado derecho de su cuerpo.

13. Por una vez iba a saltarse las instrucciones. En lugar de los dos kilos de tornillería pondría solo uno en la bomba que estaba preparando.

14. Cuando sus compañeros golpeaban la mesa con las fichas de dómino él las colocaba suavemente y no sonreía al ganar la partida.

15. No sabía si hacerse amigo de Juan o de Tomás así que decidió esperar a que terminase la discusión que ambos tenían en el patio del colegio.

16. Lleva varios días siguiendo a la chica que le gusta. Sabe que así no va a conseguir nada de ella pero al menos se entretiene.

17. Como ninguno de los dolientes dio un paso al frente el enterrador se encogió de hombros y comenzó a echar paladas de tierra.

18. Una Nochebuena más reía las gracias de su cuñado. Una Navidad más tendría que soportar la riña de su esposa por ser tan “calzonazos”.

12 abril, 2017

La tibieza (1/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 9:18

 

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1. Por un momento pensó en su vecina pero un segundo después decidió que mejor volver a secuestrar a otra prostituta.

2. Cuando le tocaba formar parte del pelotón de fusilamiento siempre cerraba los ojos un segundo antes de apretar el gatillo.

3. Rodeado de miles de compañeros no supo si cerrar el puño o hacer el signo de la victoria. Al final permaneció con los brazos caídos.

4. El párroco ha amonestado con delicadeza a don Bartolomé tanto por su escasa asistencia a misa como por sus exiguos donativos.

5. Cada vez que iba a cruzar un paso de peatones les dedicaba una sonrisa a los conductores que frenaban.

6. Ante las insistentes preguntas del fiscal el acusado contestó: “Creo que no debería acordarme”.

7. El condenado a muerte no sabía qué elegir para su última cena y acabó pidiendo un vaso de leche templada y unas galletitas.

8. Decidió dar un giro a su vida. Se sentó a pleno sol en el parque hasta que su nieto le dijo que pusiese la cabeza a la sombra.

9. Sentados en la oscuridad de la sala de cine alargó su mano hasta tocar la bolsa de palomitas que ella mantenía entre las piernas.

4 abril, 2017

Los servicios de inteligencia

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 11:16

 

clip_image0011. El cura con el que se confesaba desde niño acabó con su carrera de agente doble.

2. A pesar de haber instalado micrófonos y cámaras el viejo agente no puede evitar descorrer el visillo y mirar hacia el balcón de su objetivo.

3. Es una operación tan aburrida que orientan una de las antenas de seguimiento hacia el satélite que transmite la final de la Orange Bowl.

4. Han adaptado sus móviles para usar el viejo código secreto de la II Guerra Mundial sin que sus parejas sepan de la infidelidad.

5. Cuando el nuevo compañero, con todas las titulaciones posibles, se le presenta, el viejo agente le dice: “Tengo un amor llamada Intuición.”

6. Era un manitas en las reformas caseras y un gran agente del CNI. Nadie como él instalaba cámaras y micrófonos en tuberías y cableado.

7. Tras descifrar los últimos códigos secretos del país enemigo volvió a aquel maldito sudoku que le amargaba la vida últimamente.

8. Cuando fue detenido por ser agente doble su esposa recibió un mensaje: “Mamá, lo siento. Hace más de un año que le seguíamos la pista”.

9. Entre los agentes del CNI que lo detuvieron por espía el viejo profesor reconoció a un antiguo alumno, su chivato de confianza.

10. Sabía que iba a ser descubierto pero prefirió entregarse antes que vivir el resto de su vida en aquel país tan frío para el que trabajaba.

11. Otro agente abatido. Y una vez más el eliminador dejaba su tarjeta de visita: una rodaja de mortadela.

12. Su vida es menos emocionante pero su cuenta ha aumentado desde que dejó el servicio de inteligencia por el espionaje industrial.

27 marzo, 2017

La propiedad intelectual

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 9:06


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1. Encerrado en la sacristía escribe otro magnífico sermón dominical ayudado sólo por la inspiración divina.

2. Cuando los inspectores de la Sociedad General de Autores descubren una presa se colocan un parche pirata para luchar de igual a igual.

3. Tiene mala conciencia por los ingresos que recibe de su libro “Sueños sin dueños”, escrito con los sueños que le contaron sus amigos.

4. Nadie sabía que era la esposa quien le escribió los mejores discursos como candidato. Fue elegido. Se divorció y evidenció su torpeza.

5. Cuando la copistería no iba bien y tuvo que cerrar decidió dedicarse a la descarga ilegal de libros.

6. El asesino en serie ha denunciado a su abogado porque nunca le dio permiso para que escribiese una novela basada en sus asesinatos.

7. Patentó el megáfono con las grabaciones de “las mil consignas más gritadas” y tuvo gran éxito entre los manifestantes habituales.

8. El carpintero demandó al estudio cinematográfico por no aparecer en los créditos de la película “La infancia de Jesús de Nazaret”.

9. El creador de los eslóganes con los que su partido ganó las tres últimas elecciones lo abandonó tras la oferta de la agencia publicitaria.

10. La hija observa los ingresos mensuales por derechos de autor de su padre mientras le ayuda en su quehacer diario contra el Alzheimer.

16 marzo, 2017

La lectura (2/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 15:28

clip_image00211. Los desafectos al régimen eran condenados a leer todos los días en voz alta las publicaciones del BOE y las memorias del dictador.

12. La Policía lectora detuvo el mes pasado a 9 peligrosos delincuentes: 3 estaban leyendo a los clásicos y 6 a los clásicos en libros de papel.

13. Primero quemaron los libros del Club de Lectores. Después fusilaron a los miembros del club.

14. A escondidas, sin que su esposa lo sepa, lee con agrado las novelas de adolescentes que compra su hija.

15. Cuando vio a su esposo en la cama leyendo el Kamasutra decidió salir del cuarto de aseo con una caja de paracetamol bien visible.

16. Lo peor que fray Matías llevaba de su vida monacal era tener que leer en el refectorio mientras sus hermanos comían.

17. Desde que vive solo espera cada semana la lectura de los salmos bíblicos que le hacen los testigos de Jehová cuando le visitan.

18. Cuando vieron a la estrella del equipo leyendo un libro antes de entrenar sus compañeros intuyeron que lo peor estaba por venir.

19. Cada mañana, tras ojear el periódico de la biblioteca, saca su ebook para leer sin poder evitar la mirada recelosa de la bibliotecaria.

20. Todo el cariño que él puso, guiando su mano, cuando le enseñó a leer en Braille se lo devuelve ella ahora cuando “lee” su cuerpo.

6 marzo, 2017

La lectura (1/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 11:06

 

clip_image0011. Mientras leía sentado frente a la chimenea observó, apiladas junto a la leña, sus lecturas frustradas.

2. No vio todo lo que tenía que ver porque se pasó la mayor parte del viaje leyendo sobre los lugares que estaba visitando.

3. Pasaba largas horas leyendo en la biblioteca. A nadie le extrañó, ni siquiera a su mujer, que la bibliotecaria y él desapareciesen juntos.

4. – Padre, me confieso que últimamente solo leo revistas pornográficas.

– ¿Lees? ¡No! Ves, hijo mío, ves. Un Padrenuestro y lee el Decamerón.

5. Han pasado treinta años y los cuatro están muertos. Los tres que se reían de su tartamudez y la maestra que le hacía leer en voz alta.

6. Entre la multitud de viajeros que miraban sus pantallas luminosas destacaba un anciano que leía en un libro de papel.

7. Invitó a doña Isabel al acto de su primer éxito editorial. Al terminar, la maestra le dijo: “Sigues leyendo igual de mal que en la escuela”.

8. Era tan cumplido que si la lectura de un libro no le complacía y la abandonaba escribía una carta al autor pidiéndole disculpas.

9. Como su madre se “metía” en el libro que estaba leyendo aprovechaba esas horas para hacer en su cuarto algo más que tareas con su chica.

10. Tras visitar miles de aseos públicos, y leer lo allí escrito, alcanzó el éxito con su libro “Lecturas de mierda”.

25 febrero, 2017

Disgustos de los banqueros (2/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 10:56

clip_image00212. Se siente menos banquero desde que tiene artritis reumatoide y no puede contar rápido los billetes con las manos.

13. Desde la sede de la ONG, situada enfrente de la oficina bancaria, al director le llegan miradas que no sabe cómo interpretar.

14. Sobrelleva la vida carcelaria con dignidad hasta que a su galería llega el nuevo interno: el consejero delegado que le acusó de desfalco.

15. Menudo disgusto se ha llevado cuando el pequeño Borja le ha dicho que prefiere un videojuego en vez de una cuenta infantil en su banco.

16. El consejero delegado no se acostumbra a ese color dorado tan vulgar de la nueva tarjeta personal.

17. El presidente del banco no sabe qué pensar cuando su hija le anuncia que va a casarse con el heredero de la entidad rival.

18. Cuando el cliente le pidió que le leyera la letra pequeña del depósito bancario el director prefirió dejar la firma para otro día.

19. El presidente lee con disgusto el informe: “Con los votos y escaños conseguidos, el nuevo partido podrá devolver el préstamo sin problemas”.

20. Maldice al presidente desde que le ordenó cambiar en su despacho la foto de su equipo con la undécima por el cuadro de ese tal Miró.

21. Lo que peor lleva de su ascenso en la entidad es la falta de trato personal con los clientes: no poder ayudarles con un préstamo favorable…

22. Lo que peor lleva de su ascenso en la entidad es la falta de trato personal con los clientes: no poder colocarles unas preferentes tóxicas…

22 febrero, 2017

Disgustos de los banqueros (1/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 10:20

 

clip_image0011. Tras el cristal blindado observa con tranquilidad a los activistas contra los desahucios hasta que ve entre ellos a su propia hija.

2. El consejero delegado fue destituido en cuanto se supo, por una grabación telefónica policial, que desviaba dinero a una ONG.

3. El director se tranquilizó cuando le comunicaron que en el atraco sólo se habían llevado una caja de seguridad. Al decirle que era la suya…

4. El juez mandó auditar las cuentas del banco. La tarea fue encargada a la empresa auditora de la ex mujer del presidente de la entidad.

5. Ninguna victoria, cuatro positivos por doping y todavía quedan dos años de contrato en los que hay que patrocinar a ese equipo ciclista.

6. La penitencia de un Padrenuestro y una donación de mil euros para la parroquia, a cuenta de la Caja, le hizo cambiar de confesor al director.

7. – Señor presidente… Nos ha devuelto el regalo.

– ¡Qué se creerá ese advenedizo! ¡Pensará que le va a ser fácil nacionalizarnos!

8. El director de la oficina está triste porque su esposa le culpa de que siga habiendo promociones de ollas y sartenes pero no de joyas y bolsos.

9. Tras escuchar todos sus problemas el psicólogo le recomienda que, más que su ayuda, lo que debe hacer es cambiar el equipo de economistas.

10. En la fotografía, junto a la notificación del desahucio, se veía la nota del suicida escrita con un bolígrafo que lucía el logo del banco.

11. ¡Se le ha escapado! No ha podido colocarle unas preferentes a aquel antiguo compañero de colegio que le llamaba gafotas y empollón.

19 febrero, 2017

Sonata de tos

Filed under: Diálogos de blog en blog.,Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 11:25

clip_image002Hace unos días leía una entrevista al escritor Enrique Vila-Matas en la que decía:“Todas las historias son falsificaciones en cadena de un relato original que nos gustaría conocer, pero que ignoramos”. Un rato después, en el blog de Antonio Muñoz Molina, leía un texto en el que escribía sobre dos sonidos que oía desde su casa: la tos persistente de un vecino y un piano que alguien tocaba de vez en cuando. Dos sonidos que no podía identificar de dónde venían, del apartamento contiguo, del piso de abajo…

Pensé que, como decía Vila-Matas, había un relato original, que era la misma realidad, el cual había dado lugar al que había escrito Muñoz Molina (aunque éste no fuese en sí mismo un relato), y que éste último merecía otra historia. Ésta que viene a continuación y que dejé escrita en “Vidas de otros”:

 

El último ataque ha sido agotador. Le es difícil calcular el tiempo que ha durado. A veces piensa que todo su aparato respiratorio debe andar descomponiéndose como un puzle sometido a un movimiento violento que se repite cada varios segundos, como si una fuerza sísmica agitase los alveolos más escondidos y los maltrechos bronquios, como si las vías respiratorias fuesen las únicas vías de escape de ese mal que le persigue día y noche, sin horarios establecidos, asaltando su tranquilidad en el momento más imprevisto. Tras cada ataque queda agotado, se retrecha en el sillón y trata de calmar su respiración acelerada. Si está dormido siente la asfixia llegar como un enemigo invisible hasta que rompe la tos y lo expulsa de la cama. A esas horas de la noche el sonido ronco retumba en la soledad del hogar traspasando las paredes. No hay ya nadie en casa a quien pueda molestar ese ir y venir de carraspeos y flemas expectoradas. Pero él sabe que los vecinos de los pisos contiguos, en el silencio de la noche, serán partícipes de su padecimiento. Les llegará amortiguado el sonido profundo y desgarrador de esa maldita y pertinaz tos; pero, alguno habrá que se desvele creyendo escuchar un ruido indefinido, abra los ojos, quizás mire la hora en el despertador y, ya más espabilado, identifique esa pejiguera tos vecinal.

No puede hacer nada por evitarlo. Es por eso que cuando el enemigo no ataca, cuando los bronquios permanecen tranquilos y las mucosidades serenas, cuando la tos no golpea, se acuerda de esos vecinos desvelados y se acerca al piano para tocar alguna sonata de Schubert o Beethoven.

12 febrero, 2017

La contaminación de las ciudades (2/2)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 11:09

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13. Aquel año, tras la clásica trashumancia por el Paseo de la Castellana, cinco ovejas no volvieron a pastar en la estepa castellana.

14. Camino del parque con su bebé la madre repasa mentalmente lo que lleva: pañales, biberón, mascarilla… ¡No! ¡La botellita de oxígeno!

15. Hay quienes no pueden llegar a sus hogares y se refugian en el edificio de los grandes almacenes como hacían en verano con el calor.

16. El técnico que repara calderas de calefacción, enfermo de cáncer, aprovecha cada faena para estropear los nuevos filtros anti polución.

17. La policía desmontó una trama de apuestas fraudulentas basada en los índices de contaminación de las grandes ciudades del mundo.

18. La familia del político, crítico con las medidas anti polución, fallecía en accidente de tráfico cuando se dirigía a su casa de campo.

19. Padre, he vuelto a acostarme con mi amante. Y, lo peor, lo hemos hecho… ¡Con las ventanas abiertas! ¡Desoyendo la ley contra la polución!

20. El ganador del “Wingfly Nube Tóxica” atravesó la “boina” y tomó tierra con precisión. Un mes después moría de cáncer pulmonar.

21. Cien mil dólares en una jugada. Apostó que el ácido nitroso de Shangai bajaría al 30,5 el día de Año Nuevo. Y acertó.

22. Mientras guarda los ahora inservibles prismáticos piensa en la figura de la joven vecina, ligera de ropas, tras la ventana de enfrente.

23. Cuando la ambulancia se acercaba a la ciudad el enfermo de asma le dijo al conductor que girase y lo llevase al pueblo.

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