La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

2 julio, 2018

Ahora, a ver fútbol

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 14:00

fútbol

El fútbol se está volviendo cada día más previsible. Todo parece predeterminado, basado en un guión elaborado en el que es difícil improvisar. Así me pareció el partido de ayer, como una película de la que ya intuyes el final y acabas acertando.

Esperaba que en este Mundial llegásemos a cuartos de final. No esperaba más. Ni siquiera hemos llegado. Es, por lo tanto, una decepción. Pero, una decepción mínima porque, más que el ser eliminado, valoro que nos han eliminado solo un paso antes de lo esperado. Así me consuelo. Sufridor del futbol de la selección durante muchos años, alcance el goce pleno en aquellos años en los que enlazamos lo que nadie consiguió: Eurocopa – Mundial – Eurocopa. Con ese ciclo cumplí mi sueño de seguidor del equipo nacional. Ya sabía, presentía, que volveríamos a la funesta suerte de aquellos años de “furia española”, a las victorias insulsas a las que seguían derrotas dolorosas, etc. Es ese otro de los motivos por los que llevo a la estoica manera la eliminación de ayer. A partir de ahora veré el Mundial como simple aficionado al fútbol, esperando disfrutar de buenos partidos y poniendo mi simpatía en algún equipo más que en otro.

Y, ¿cuál puede ser ese equipo? Eliminada España e Islandia me resulta difícil elegir. Ya dejé de apoyar a Brasil, hace años, desde que su juego se europeizo con maneras defensivas; Francia es rival vecina que siempre se creyó superior; Inglaterra siempre será la “pérfida Albión” para los que nos aficionamos a esto siendo niños en los años sesenta… No sé, apostaré mis sentimientos a Colombia, Uruguay o México por aquello de los hermanos iberoamericanos. La otra hermana, la Argentina, aún debe andar bañada en un Mar de Lágrimas que dé salida a Bolivia al océano Atlántico (como vi el otro día en una de esas bromas que corren por la Red). Por cierto, en la novela Fractura, que leí cuando el Mundial comenzaba, uno de los personajes dice lo que sigue: “¿Viste que el pobre Messi nos lleva a todas las finales y las perdemos? Yo siempre le digo que eso me parece mejor, más trágico. Más argentino, en un punto.” Pues no, este año ni siquiera llegaron a la final. Como la Madre Patria, que se decía en aquellos años en los que Argentina llegaba y ganaba las finales. Ahora, ambos llevamos la tragedia compartida, viajamos cabizbajos como ese Messi que nunca agarró el título mundial. También compartimos tragedia con el hermano peninsular, con la selección portuguesa de ese CR que no anda nunca cabizbajo porque el esternocleidomastoideo (nunca pensé que encontraría un texto para incluir esa palabra) y otros músculos del cuello y de la soberbia no le permiten inclinar la cabeza.

Así pues, ahora, a ver fútbol. Huérfano de selección competidora, aparco definitivamente estas crónicas futboleras hasta ese Mundial bañado en corrupción que dicen se disputará en Qatar en pleno invierno. Esperemos verlo.

29 junio, 2018

Camino despejado

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 11:00

caminoSe nos ha quedado un camino despejado de maleza, un camino sin enormes desniveles para llegar a la final. Vamos por la senda europea (tan solo se ha colado Colombia), por ese lado del cuadro en el que no está ya la más europea de las selecciones, Alemania, derrotada por Corea y eliminada por Suecia y México. Esa Alemania a la que el verano pasado, año sin Eurocopa ni Mundial, vi ganar ese torneo menor que es la Copa de Confederaciones con un equipo que no era el titular, al mismo tiempo que su selección sub21 también ganaba otra competición internacional. Parecían tener tres selecciones de confianza y han quedado eliminados a las primeras de cambio. Han igualado esa experiencia negativa que nosotros padecimos en el anterior Mundial de Brasil: pasar de ser campeones a ser expulsados del convite cuando tan solo se han servido los aperitivos.

Despejado el camino, tan solo podemos tener miedo a las minas encubiertas. La primera es la Rusia anfitriona (afortunadamente hay VAR) que bien pudiese verse beneficiada por el ambiente. Luego podría venir la Croacia que dispone de un gran centro del campo (con los españoles Modric y Rakitic) y por último Inglaterra.  Pero, nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Ese tiro en el pie que podemos padecer en cualquier momento puede venir de la escopeta de la indecisión a la hora de elegir recambio para jugadores que, claramente, no están en forma para el tramo final. Desde el portero al delantero centro hay dudas en todas las líneas y quien tiene que despejarlas ha llegado al mando de esa manera que todos sabemos. ¿Se encontrará con fuerza para mover las piezas o preferirá confiar en quienes han conquistado la primera colina  aunque haya sido dejando tras de sí un montón de dudas? Lo veremos el domingo.

Si nuestro lado del cuadro parece el de una Eurocopa, el otro lado sí parece el de un Mundial. La mezcla de selecciones europeas y sudamericanas da lugar a partidos de enorme atractivo: Uruguay contra la actual campeona de Europa (La doble G, Godín y Giménez frente a CR-YO), y Francia contra la Argentina al borde de un ataque de nervios. Además del Brasil – México y Japón – Bélgica.

Ante Mundial tan competido uno echa de menos (quién me lo iba a decir) a aquella Italia capaz de batirse y salir campeona sin tener jugadores deslumbrantes. Aquí se hubiese encontrado en su hábitat preferido. Pero, olvidemos ese factor de guerrilla futbolera para dar una oportunidad a las dieciséis selecciones que sobreviven y a los muchos futbolistas con calidad que hay en ellas. Ojalá el buen fútbol, competido y talentoso, aparezca en las eliminatorias a partir de mañana.

26 junio, 2018

Mundial 6: Tres minutos

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 10:39

minutos¡Vamooooos! ¡España, España, Esp…! Bien. Ya. Qué no hemos clasificado de esa manera.

“Vuelve la burra al trigo”, decimos para expresar el hartazgo de lo repetitivo. Un ejemplo… Mis admirados Manuel Vicent y Elvira Lindo escribían el pasado domingo sendos artículos en El País. El primero, sobre la maldad que recorre el mundo; la segunda, sobre educación. Asuntos tan diferentes encuentran un punto en común para ambos articulistas: el Mundial de Fútbol. Vuelve la burra al trigo.

Escribe Lindo: “Si votaran, ay, si votaran los futuros adultos seguro que en la primera entrevista que se le hizo al presidente Pedro Sánchez en TVE la educación habría estado integrada en el cuestionario. El fútbol, por supuesto, no quedó fuera. Impensable decepcionar a un mundo que mueve tanto dinero y tan furiosas pasiones.”

Escribe Vicent: “…y cuando parece que la maldad universal lo va a hundir todo alrededor, de pronto el derrumbe se detiene. ¿Qué ha pasado? Simplemente que el equipo de fútbol español acaba de marcar en Kazán el gol de la victoria contra Irán…la descarga de emoción irracional se ha engullido por un momento todos los males de este pérfido mundo.

Soy lector de ambos escritores, de sus artículos y de sus libros. Sus letras me entretienen y enseñan, su literatura me da ese goce espiritual que todo ser humano necesita y sus ideas escritas me hacen reflexionar sobre muchos asuntos de esta vida. Cierto que todo ello no siempre desata en mí “furiosas pasiones”; ni siquiera una “descarga de emoción irracional”. Más o menos lo que me sucede con el fútbol: no siempre grito ¡magnííífica metáaaafora! No siempre grito ¡gooool!  Pues eso, dejemos que el personal disfrute con todo lo que sus sentidos, su cuerpo y su alma, sean capaces de asimilar.

Un ejemplo de ese disfrute fueron esos tres minutos en los que la pantalla del televisor se duplicó para ver qué sucedía en el Portugal-Irán y en el España-Marruecos. La tensión y la indecisión, la gloria o la miseria, héroes o villanos, alegría o tristeza… Un cúmulo de sensaciones video-arbitradas, una espera incierta en la que se decidía el estado de ánimo de millones de ciudadanos ibéricos, persas y magrebíes. Todo eso (y mucho más) es el fútbol, todo eso se pierden mis admirados Vicent,  Lindo y quienes  solo miran este espectáculo desde el córner de la negatividad y el punto fatídico de la ignorancia.

22 junio, 2018

Mundial 5: Maneras diferentes de entender el fútbol

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 12:06

manerasCuando acabó el partido de España contra Irán respiramos aliviado. Tras esa victoria por la mínima (que dice el clásico futbolístico) eran nueve los partidos acabados con ese resultado. Nueve de veinte, casi un cincuenta por ciento. Ello da idea de la teórica igualdad que tiene el fútbol concentrado en Rusia, diría un estadístico. Pero, esa es una idea discutible. No hay tal igualdad, sigue habiendo una gran diferencia entre muchas selecciones. Lo que sucede es que algunos equipos inferiores  usan estrategias, que más bien podríamos llamar artimañas, para combatir la superioridad técnica del rival. Eso es lo que hizo la selección iraní contra España: trabar el partido con faltas, pérdidas de tiempo, etc. No siempre sucede así. Unas horas antes la selección de Marruecos, teóricamente inferior, se enfrentó con desparpajo y atrevimiento a Portugal (actual campeona de Europa). Los resultados de los dos partido fueron iguales: 1-0. Hay, pues, selecciones inferiores y selecciones superiores (perogrullada del nivel “juegan once contra once”). Pero hay también ideas, maneras y formas diferentes de entender el fútbol; como las hay ante cualquier situación de la vida. Y es ahí, en esa postura, en esa decisión que se toma, donde se ve quien prefiere el ardid y la trampa y quien prefiere el enfrentamiento honesto. Aunque el resultado acabe siendo el mismo: la derrota por 1-0

Por lo demás, las primeras tres selecciones que han sido eliminadas sin necesidad de llegar al último partido de grupo son Egipto, Marruecos y Arabia Saudí, tres países musulmanes. Esperemos que ello no sea motivo para que se cree un nuevo grupo islámico que culpe al malvado Occidente de tal hecho. Piensen que todavía les queda Túnez, a quien deseo lo mejor, e Irán, a quien deseo la pronta eliminación por su racanería futbolística y por ser el único país del mundo que prohíbe a las mujeres asistir a las estadios de fútbol cuando se disputan partidos entre equipos masculinos.

PS. Y ayer… Francia está clasificada y Argentina a punto de caer por el abismo: “No todo está perdido. Falta perder con Nigeria”, decía uno de esos mensajes que circularon anoche por el ciberespacio argentino de la desolación.

20 junio, 2018

Mundial 4: Un empate a cero no es una solución honorable

Filed under: A bote pronto,De libros — Nicolás Doncel Villegas @ 11:56

empateEl señor Watanabe no debe estar contento con los resultados que se están produciendo en este Mundial. Antes de explicar el porqué les voy a presentar a este señor japonés. El señor Watanabe es el protagonista de la novela Fractura (Andrés Neuman), que me entretiene entre partido y partido. Yoshie, el señor Watanabe, mantuvo una relación amorosa con una argentina. Ella nos cuenta lo que sigue: “Cuando conocí a Yoshie, vi que el fútbol no le importaba nada. Esa fue otra de las razones para entendernos. Estar en minoría frente a todo el mundo es otra patria, pienso.”. Ya ven, el otro día recordaba como Jorge Luis Borges odiaba el fútbol. Hoy es una paisana literaria del escritor argentino la que se enorgullece de pertenecer a esa “patria” que forman los que no disfrutan con este deporte. Así le va a la albiceleste.

Mariela, la argentina que se entiende con el señor Watanabe, cuenta también que Yoshie acabó viendo los partidos porque al hijo de ella, Ari, sí que le gustaba el fútbol. Ya ven, el fútbol une a los que no les gusta y sirve para alentar nuevas relaciones. Y también dice: “Lo que le interesaba no era tanto que los equipos hicieran gol, como la posibilidad absurda de que nadie hiciese ninguno. Que un partido tan largo pudiera terminar cero a cero, con un resultado vacío, lo dejó fascinado. La consideraba una ocurrencia budista. Reconozco que jamás pensé, ni por un solo segundo, que el fútbol fuera capaz de resistir alguna comparación filosófica. Me parece que Yoshie entendía el cero a cero como objetivo. En vez de hinchar por alguien, que es lo que hacemos todos (yo siempre hincho por el equipo de mi hijo, el país más pobre o los jugadores más lindos) él admiraba los empates. Nos explicó que en la tradición japonesa no se perdona la derrota. Y que un empate era la única solución honorable para los dos equipos. ¿Pero entonces no querés que gane Boca?, se enojaba Ari.”

Por eso el señor Watanabe no debe estar contento con este Mundial. De los 17 partidos disputados hasta ahora… ¡solo ha habido 3 empates!

Cuando leí la “ocurrencia budista” que sobre el empate a cero tenía el señor Watanabe me acorde de Javier Clemente, aquel seleccionador español que daba tanta importancia al “no perder” que convirtió el empate (pienso ahora) en un objetivo filosófico japonés.  Cierto es también que, aplicando la teoría de Yoshie Watanabe, este Mundial está muy lejos de esa tradición japonesa en la que no se perdona la derrota, y que por ello “un empate era la única solución honorable para los dos equipos”. Está tan lejos de esa tradición que incluso la selección japonesa ha evitado el empate, pero también la derrota, ganando su primer partido. Esperemos que dentro de unas horas la selección española siga el ejemplo de los nipones, se olvide del empate como solución honorable y consiga la victoria frente a Irán.

19 junio, 2018

Mundial 3: Las muchedumbres enarbolan estandartes de esperanza

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 11:54

muchedumbresDebuta Islandia en un Mundial y lo hace empatando con la Argentina de Messi (que volvió a no marcar un penalti). A través del facebook de mi virtual amiga Alicia me entero que estos dos países tienen algo que les une: Jorge Luis Borges. Aquí tienen el enlace. Es lo maravilloso del fútbol: hasta quienes lo odian acaban hablando de él, no pueden evitar el contagio; incluso pienso que habrá momentos en los que se sentirán dubitativos y se preguntarán el por qué no les gusta, por qué no pueden ellos disfrutar de ese bien. A lo que iba, me alegro del buen comienzo de Islandia; es mi segundo equipo en este Mundial.

Debuta Francia y a duras penas le gana a Australia. Debuta Alemania, la actual campeona, y pierde contra México. Debuta la pentacampeona Brasil y tan solo empata con Suiza. Los poderosos no parecen serlo tanto. ¿Se mueven aires de revolución en la Madre Rusia? Un poema que escribió el joven Borges dedicado a la joven revolución de los soviets (luego vendría su desencanto, como el de tantos) decía: “Bajo estandartes de silencio pasan las muchedumbres…” Las muchedumbres balompédicas enarbolan estandartes de esperanza en la primera jornada de este Mundial. Habrá que esperar a la segunda jornada para ver si la revolución continúa o si los poderosos vuelven a recuperar el sendero de la gloria conocida.

16 junio, 2018

Mundial 2: Esas manos

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 10:49

manosComenzó el Mundial con una ceremonia inaugural típica (números musicales incluidos), tan de gusto occidental como alejada de aquellas marciales demostraciones soviéticas de otros tiempos que, afortunadamente, ya son historia. En el palco había personalidades de todo tipo y ralea. Desde el presidente ruso Putin hasta un orondo y esperpéntico Maradona que pasa de predicar la revolución bolivariana a sentarse trajeado y maqueado delante de una fila de príncipes saudíes. Presidió todo el prólogo y el partido inaugural el mandamás (este sustantivo, cargado de significado, viene bien para sustituir, en algunos casos, a presidente) de la FIFA, Gianni Infantino, escoltado en el palco por el citado Putin (zar de la Rusia moderna) y el príncipe heredero de Arabia Saudita. Cantó Robbie Williams (al que le vi hacer una peineta en primer plano) junto a una artista local antes de que comenzara el primer partido de los muchos que han de jugarse.

Ese partido tiene la historia de los cinco goles marcados por Rusia, y poco más. Una selección árabe-saudí de mínima calidad, dirigida por Juan Antonio Pizzi, argentino-hispano (por ese orden) al que recuerdo como futbolista en la Liga. Y una selección rusa en la que destacó Cheryshev, hijo de un buen jugador del Sporting de Gijón, que ha hecho su carrera futbolística en España siendo recordado por una alineación indebida cuando jugaba con el R. Madrid un partido de Copa del Rey contra el Cádiz y que supuso la eliminación del equipo de Florentino I el Desestabilizador.

Terminaba ayer mi crónica de este Mundial con estas palabras referidas al partido que por la tarde iba a jugar  España contra Portugal: O al menos empatar sin que marque “el mejor, más guapo y más rico” del equipo rival. Mis deseos se cumplieron a medias. Lástima de las manos blandas del portero De Gea, esas manos que me recordaron las de Arconada en la final de una Eurocopa contra Francia o las de Zubizarreta en el partido del Mundial de Francia contra Nigeria. Siempre he pensado que los equipos de fútbol acaban estando en manos de sus porteros. Lástima de esa jugada porque España mereció ganar a pesar del penalti pitado al Yoista Mayor del Fútbol. Lo mostrado por un equipo convulsionado en los últimos días es esperanzador: el portero no tiene por qué volver a errar, el penalti (a pesar del VAR) fue pitado y repitado porque el protagonista era quien era (apostaría a que si el delantero hubiese sido un coreano sureño y el defensa Sergio Ramos, por ejemplo, la decisión hubiese sido la contraria), etc. Así pues, esperamos con tranquilidad los siguientes partidos.

Por lo demás, Uruguay, un equipo con dos grandes defensas y dos muy buenos delanteros, ganó a Egipto (sin Salah) e Irán ganó a Marruecos. Este último partido no lo vi, que Alá sea benevolente con mi desidia.

15 junio, 2018

Mundial 1: Luchando contra los elementos

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 9:33

elementosLo que sigue no es una crónica estrictamente deportiva y tendrá continuación mientras dure mi interés por el acontecimiento (espero que hasta la Final). Ayer comenzó el Mundial de Fútbol, la Copa Mundial de la FIFA (que así es su verdadero nombre). Esta tarde jugará la Selección de España su primer partido. Voy a escribir sobre este (abreviando) Mundial .

Para empezar, cuando la Grande y Felicísima Armada (llamada por los ingleses Armada Invencible) estaba lista para zarpar, murió quien debería haberla mandado, el Almirante de Castilla Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz. Fue sustituido por el Grande de España Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medina-Sidonia.  Cuando la Selección Española de Fútbol, dirigida por Julen Lopetegui, estaba lista para jugar, el seleccionador (no muere, a D. g.) es destituido. Es nombrado sustituto Fernando Hierro que, siguiendo con la comparación histórica, esperemos esté más acertado que el duque de Medina-Sidonia.

Llevo más de cincuenta años siguiendo el fútbol y no había visto cosa igual. Los entendidos ponen ejemplos que me llevan la contraria. Se equivocan. En todos esos casos había circunstancias similares pero no idénticas. El presidente de la RFEF (en adelante, la Federación), Luis Rubiales, ha tomado una decisión discutida. A mi parecer ha hecho lo que correspondía. No se podía seguir manteniendo al frente de la Armada a un almirante si no muerto sí enfermo por el contagio de un contrato negociado con quien parece haber actuado como si fuese un espía enemigo de la Selección, un contrato negociado a espaldas de la Federación, y, para mayor inri,  anunciarlo cuando las naves ya habían partido y estaban dispuestas a entrar en combate contra un enemigo tan poderoso como es la Escuadra Lusa.

Así pues, aquí estamos navegando por estas turbulentas aguas, con olas futboleras y políticas capaces de hacer zozobrar cualquier navío hasta llevarlo incluso a naufragar. Porque, además del cambio de seleccionador, horas más tarde presentaba su dimisión el Ministro de la Cosa Deportiva por asuntos relacionados con la Hacienda Real. Y como lo de juntar deporte y dinero (no diré ya deporte y política, porque sería demasiado tópico) es algo habitual en quienes tienen que defender camiseta, escudo,  sentimientos y primas económica, espero que los jugadores no se hayan visto muy afectados por estos vaivenes y sean capaces de ganar esta tarde. O al menos empatar sin que marque “el mejor, más guapo y más rico” del equipo rival.

30 abril, 2018

Iniesta8

Filed under: A bote pronto — Nicolás Doncel Villegas @ 10:49

Iniesta8

Hacía ya varios meses que esta capilla, A bote pronto, permanecía cerrada. Hoy se abre en homenaje a Andrés Iniesta, el hombre que hizo de la normalidad un atractivo, el futbolista capaz de meterse entre el corro de danzarines azzurri cual si fuese un espontáneo en un cuadro de Matisse, el profesional al que una revista francesa le pide perdón por no haberle concedido el Balón de Oro en 2010 (¡aquel año!), el rival que sale aplaudido de todos los campos (excepto de San Mamés, cuya afición goza de excesiva buena fama), el tipo que se acuerda del amigo fallecido en el momento culmen del fútbol español, el que ha superado la estética futbolera de su admirado Laudrup, el ilusionista capaz de pasarse el balón a sí mismo incluso cuando se asoma al precipicio de la línea de fondo, el arquitecto que crea espacios en lugares tomados por pelotones de defensas, el futbolista al que el fallecido Andrés Montes (¡La vida puede ser maravillosa!) bautizó como “sweet  Iniesta”, y del que José Antonio Camacho gritó en aquel gol sudafricano “¡Iniesta de mi vida!”, el generador de fútbol con el que otros brillan, el bodeguero que siempre tiene guardada la mejor botella para el mejor momento, el estandarte del tiki taka, el que derrumbó Stamford Bridge con un gol en el último suspiro, el jugador de toque sutil cuyo mejor músculo siempre fue el cerebro, el adversario que anoche fue despedido con aplausos en un campo de fútbol cuyo equipo descendía a la Segunda División… Y así podríamos seguir.

29 noviembre, 2017

Cataluña necesita un VAR

Filed under: A bote pronto,Menú del día — Nicolás Doncel Villegas @ 10:17

VAREl pasado domingo, en el partido Valencia CF – FC Barcelona, se produjo una evidencia: el balón con el que se jugaba ese partido traspasó la línea de gol. Todo el mundo lo vio, todo el mundo que estaba atento al juego lo vio. Quienes deberían estar más atentos no lo vieron. La evidencia de que el balón había traspasado la línea de gol no fue así para el árbitro y su ayudante (el clásico linier). Para hacer evidente lo que al final no fue hubiese sido necesario el VAR (el vídeo arbitraje que ya se utiliza en muchas Ligas), o el llamado “ojo de halcón” que se utiliza en otros deportes como el tenis. Si tales prodigios técnicos hubiesen existido en ese partido lo evidente se hubiese hecho realidad y el Barça hubiese ganado por 1-2.

Que nadie piense que me quejo por ser culé. En el partido que el Barça jugó contra el Málaga no hace mucho mi equipo consiguió marcar después de haber traspasado el balón la línea de fondo. Ese gol no era legal: el VAR o el “ojo de halcón” lo hubiesen anulado. No me puede el forofismo en lo que escribo, tan solo reclamo que se pongan todos los medios para que la realidad no sea desvirtuada por quienes deben ser garantes de ella. Y si es así, si hay quienes desvirtúan la realidad por ineptitud, deben ser “castigados” por ello. Esos árbitros que dirigían ese partido deben ser “mandados a la nevera”, deben dejar de arbitrar durante un tiempo. Y si quienes han desvirtuado la realidad lo han hecho intencionadamente deberían reconocer su error, si son personas honorables, y dejar de arbitrar para siempre.

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