La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

28 mayo, 2017

Desgranando el trigo y la memoria

Filed under: Media cosecha — Nicolás Doncel Villegas @ 9:24

 

clip_image002

Camino entre las espigas raspinegras de un trigo ya dorado. Hace calor en estos días finales de mayo que han traído un veranillo adelantado; ése que coge a los cuerpos desprovistos de defensas, desacostumbrados a esta canícula prematura. De cuando en cuando me detengo, corto una espiga de la caña que ya ha perdido la flexibilidad verdosa de la primavera, agrupo las raspas con una mano mientras las corto con la otra, deposito la espiga en el hueco de la mano izquierda y la desmenuzo utilizando la yema del dedo pulgar de la mano derecha como si fuese un molino, soplo con cuidado un par de veces para que vuele la cascarilla que envolvía al grano. Es un proceso que vi hacer muchas veces a mi padre. Lo recuerdo mientras miro los granos de trigo que quedan en la oquedad de la mano. Cuento los granos y observo su color y grosor. Me echo algunos a la boca y los mastico. Se forma una masa harinosa cuyo sabor me lleva años atrás. Desando los pasos, cruzo el Camino Pedrique y repito ese ritual en la otra parcela, en ésa que se sembró más tarde y acogió a tiempo las últimas lluvias primaverales. Me alegra ver que aquí el número de granos, en espigas similares, es mayor; el trigo presenta mejor consistencia y color. Vuelvo a recordar aquello que decía mi padre: “Entre uno y otro, media cosecha”. Ese es el título que di a esta capilla en la que escribo del campo, del agro. Casi siempre era media cosecha; a no ser que el año (la cosecha) se previera como un desastre total o claramente favorable.

Abandono el trigal asediado por una horda de minúsculos mosquitos que atacan sobre todo las orejas. Son un incordio añadido al calor que ya se siente cuando aún no es la hora del ángelus. Miro el verde intenso de la parcela de girasol. Las plantas se han hecho fuertes en estos últimos días. Todo es verde en ellas: tronco, hojas, la flor agazapada que aún no destella en amarillo… A pesar del buen aspecto que ofrecen, a pesar de esa lozana juventud, qué bien les vendrían unas decenas de litros de agua para soportar el tórrido junio y los calores julianos que se avecinan. Quizás entonces pasaríamos de esa media cosecha a “un año no malejo”, esa expresión que indicaba la satisfacción de haber cumplido con algo más que los objetivos, como diría hoy un técnico académico, o cursi, dedicado a cualquier actividad económica, incluida la agricultura.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: