La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

13 noviembre, 2016

Obras de misericordia; sobre todo, espirituales

Filed under: Tizas de colores — Nicolás Doncel Villegas @ 10:20

 

clip_image0021. He cambiado de acera, literalmente. El lunes cuando me encaminaba al colegio cambié de acera. Busqué aquella que el sol calentaba, la de la derecha de la calle Lopera; ésa cuyos naranjos, tras haber sido podados hace un par de semanas, muestran su inclinación a buscar las fachadas de los edificios mientras sus hermanos de la otra acera permanecen en pose más enhiesta.

Llegó el frío tras las lluvias. Y con él los padres que permanecen en los coches esperando la hora de entrada. Y con ellas el charco permanente en la pista de deportes.

2. Comentando con mi compañera de vigilancia de recreo llegamos, no recuerdo por qué, a cuestionarnos en qué categoría incluye la iglesia católica aquello de “visitar a los enfermos”. Como no hay cerca ninguna maestra de religión recurrimos a san Google. Se trata de una de las obras de misericordia. Como maestro sustituto me surge una duda. En lugar de realizar cursos de perfección en horario no lectivo, ¿deberían los maestros sustitutos dedicar ese tiempo a visitar a los maestros enfermos a los que sustituyen?

Tal acción está incluida en las obras de misericordia corporales. Pero hay otras, las espirituales, entre las que destaca “enseñar al que no sabe”. Como maestro de refuerzo cumplo con esta obra de caridad diariamente; algunas veces incluso en grado sumo porque no sólo enseño al que no sabe sino también al que no quiere saber.

3. El miércoles hubo una conexión entre el colegio y la política internacional. Dicen que tras conocerse los resultados de las elecciones estadounidenses se vio llorar a la chica norteamericana que es auxiliar de conversación, Mallory (a la que algunos alumnos llaman Manoli). La entiendo y me sumo a su pesar. “Consolar al afligido” es otra de las obras de misericordia espirituales.

4. El jueves voté en las elecciones al Consejo Escolar. Elegí sin poder ser elegido. En realidad no elegí porque voté en blanco. Sí; no tengo porque decidir quiénes serán los que tomen las decisiones que ya no me afectarán. Es otro capítulo concluso en mi vida de maestro de escuela.

5. Al disolverse el Consejo Escolar se disuelve con él la Comisión de Convivencia. También me he despedido de ella esta semana. Espero y deseo que la nueva comisión tenga tan escasos quehaceres como ha tenido la que ahora desaparece. Aunque me temo que corren vientos de conflictos, disputas, acosos, discusiones, etc. en los que habrá que hacer mucha pedagogía para que la concordia y la sensatez prevalezcan sobre el desconcierto de lo negativo. “Dar buen consejo al que lo necesita”, sí, lo han adivinado, es otra de las obras de misericordia espirituales.

5. “En la superficie, la disputa concernía a la escolarización de Rachel y Nora. Sin embargo, lo que estaba en juego era el contexto entero de su educación. Era una pelea por sus almas.”

La ley del menor – Ian McEwan

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