La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

29 septiembre, 2016

El lateral de los solitarios

Filed under: Por el pueblo — Nicolás Doncel Villegas @ 16:56

Cuando uno presume de independencia, de capacidad individual para responder a situaciones vitales sin estar condicionado por la fuerza de un colectivo al que se pertenece, de libre albedrío para obrar o decidir de manera personal sin estar sometido al yugo de la disciplina que impone la hermandad, cuando uno presume de esa capacidad lo hace porque no se siente atado por carné de afiliado ni por cuota mensual a ningún tipo de asociación religiosa, deportiva, carnavalera o ajedrecística. Pero esa libertad que te da la no afiliación tiene consecuencias negativas en este mundo tan repleto de asociaciones, colectivos, peñas, organizaciones varias, colegios profesionales, hermandades, fraternidades (universitarias estadounidenses), clubs y demás grupos reglamentados que proliferan desde que los hombres decidieron asociarse para cazar allá en el Paleolítico. Una de esas consecuencias negativas la viví hace unos días. Veamos.

clip_image002El sábado noche asistí al concierto que tuvo lugar en el atrio de la parroquia, incluido en el 7º Festival Internacional de Piano Guadalquivir, con un programa compuesto por el Idilio de Sigfrido de Wagner, la Rapsodia Sinfónica de Turina y la versión instrumental del compositor Shchedrin de la ópera Carmen de Bizet, interpretado por la Orquesta Joven de Córdoba y la pianista local (e internacional) Mª Dolores Gaitán.

Otros años este concierto, y alguno más, tenían lugar en el teatro Olimpia. Las más de trescientas localidades del recinto eran más que suficientes para los asistentes habituales (calculo que nunca llegaríamos a ser cien personas, siendo muy bondadoso en el cálculo). Este año, al tratarse de un espacio abierto pensé que la afluencia de público sería mayor (el diario Córdoba dice que asistieron ochocientas personas) y por ello me encaminé hacia allí junto con mi santa y con tiempo suficiente para poder elegir un buen sitio. Nos acercamos al lugar por la calleja lateral de la parroquia y, tras una valla que corta la calle, una chica de la organización nos obsequia con el programa del festival pianístico y nos pregunta :

– ¿Tienen ustedes reserva?

Desconocedor de que se pudiesen reservar localidades le contesto que no.

– Entonces si no tienen reserva, si no pertenecen a ninguna hermandad o asociación, tienen que sentarse en los espacios laterales porque los asientos del frente están reservados.

Es entonces cuando pienso en el libre albedrío recriminándome a mí mismo el no haberme afiliado a la Peña de Pesca, o el no haberme hecho hermano de la Hermandad de la Soledad. Si me hubiese “apuntado” a algún grupo no estaría ahora sentado en la esquina lateral del auditorio, tras la masa arbórea que se ve a la izquierda de la fotografía, recibiendo los efluvios aromáticos del kebak de la esquina, soportando la cháchara interminable de tres chiquillas (una de ellas de la organización) y sobresaltándome por la caída de un pequeño al que sus padres han dejado corretear por la escalinata del atrio. Por lo demás, el concierto magnífico. Como dice el tópico: en un marco incomparable. Eso sí, desde una perspectiva mejorable. Y todo por mi manía de ser independiente.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: