La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

3 marzo, 2015

El viaje a la vida – Eduardo Punset – (1/6) Los que no tenemos convicciones eternas

Filed under: De libros — Nicolás Doncel Villegas @ 15:47

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Me regalaron este libro los reyes magos. Desde el verano pasado no había leído nada que no fuera novela. Tampoco había leído nada de Eduardo Punset. Sabía del autor en su faceta política, destacada durante la Transición, lo conocía de su programa televisivo Redes e incluso recordaba su sorprendente actuación en un anuncio de pan de molde. Así que como siempre viene bien desconectar de la ficción literaria, de cuando en cuando metí la vista en este ameno libro de divulgación científica, leyendo cada capítulo en momentos de distensión vital pues el ajetreo de la vida diaria no es amigo de la lectura que necesita algo más de lo emocional, que requiere un mínimo de concentración racional.

El libro entretiene y enseña, como decían en aquel libro gordo de Petete, toca diversos asuntos, divaga en otros y te hace pensar que el viaje a la vida es un viaje fascinante incluso para los que tenemos múltiples carencias. ¿Y quién no las tiene?

De cada capítulo he hecho una breve reflexión que iré dejando por aquí tal como hice con la lectura, de cuando en cuando.

Capítulo 1: Los que no tenemos convicciones eternas

Para los que siempre andamos dudando, para los que no tenemos convicciones eternas. La realidad es distinta de como la vemos, afirma Punset. Sí. Y los recuerdos condicionados por fotografías del pasado, por relatos de padres o abuelos. La realidad se distorsiona porque ponemos el foco en un determinado punto y dejamos a oscuras los alrededores. Vivimos en un permanente mito de la caverna platoniano, viendo sombras. A algunos esa manera de percibir el mundo les lleva a creerse enviados de algún dios que clama venganza. De esas diferentes maneras de ver la realidad, de sentirla, me quedo con lo que dice el autor: “La felicidad está escondida en la sala de espera de la felicidad”. Para explicarlo mejor utiliza el ejemplo que sobre ello le puso la neurocientífica Tali Sharot: “ Imagina que estás en casa con tu familia y amigos disfrutando de una cena muy agradable, y sabes que mañana vas a ir a la cárcel. No vas a ser demasiado feliz, ¿verdad? En cambio, si estás en la cárcel, en una celda pequeña, húmeda y fría, pero sabes que te soltarán mañana y que pronto estarás cenando con tu familia y amigos, te sentirás bastante contento.

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