La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

1 abril, 2014

De Adolfo Suárez, y aquellos años (2/2)

Filed under: Retales de recuerdos — Nicolás Doncel Villegas @ 15:13

Libertad sin ira – Jarcha clip_image002 Se dice mucho que Adolfo Suárez no ha tenido en vida el reconocimiento que se le está dando estos días tras su muerte. Y es cierto, no tuvo el reconocimiento merecido de las instituciones, de sus coetáneos políticos (de esos que ahora lloran lágrimas de cocodrilo por su pérdida), pero pienso que si lo tuvo de quienes formamos parte de esa etapa histórica, de los que éramos jóvenes entusiasmados por una nueva etapa política, por muchos de los que entonces eran mayores y confiaron en que él condujera acertadamente el proceso, por quienes eran aún más mayores y temían que volviera la España de los garrotazos goyescos… Fue un reconocimiento silencioso, alejado de los grandes actos políticos, de las condecoraciones y nombramientos nobiliarios. Pero pienso que fue un reconocimiento sincero a la labor realizada por Suárez en los años duros de la Transición hasta que abandonó la UCD. Es la conclusión que he sacado cuando a lo largo de todos estos años transcurridos desde entonces ha salido a relucir su persona y actuación en conversaciones sobre lo que vivimos aquellos días.

***********************************************

clip_image004Fueron años convulsos, inquietos. Ese extraño paso entre algo que se descomponía y algo que germinaba. Ese ondear de banderas antiguas que se cambiaban por otras que eran la misma pero con dibujo diferente. Ese manifestarse arrogantemente primero, con miedo después de aquella tarde-noche en la que descubrimos los interiores nocturnos de una comisaría en la que los policías aún no eran maderos porque seguían siendo grises. Y Suárez se asomaba a la única televisión que había para comunicar el siguiente paso, referéndum, legalización o elecciones, mientras unos le ensalzaban y otros deseaban verlo en el paredón. Los ruidos de los bocinazos de los coches que tiraban la primera propaganda electoral ensuciando calles y plazas sin que aquello importase entonces se mezclaban con los ruidos de los cuarteles. Mucho ruido y muchas muertes cada año de plomo, muchas esperanzas en aquel tipo que convocaba a Pactos en la Moncloa para que la nave no encallara y se fuese a pique frente a los acantilados blancos de las grandes palabras que inauguraban una nueva época. Esa época en la que nos empeñábamos en cambiar los pantalones de tergal que nuestras madres nos hacían por los primeros vaqueros con los que creíamos ser más libres sin necesidad de recurrir a la ira que siempre había salido victoriosa en este país que llamamos España.

 

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: