La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

25 enero, 2014

Secretos y cabinas

Filed under: Diálogos de blog en blog. — Nicolás Doncel Villegas @ 11:59

Antoniomm:

Por la calle se ve más gente pobre y deteriorada que en España. Siempre hay mendigos, casi todos negros, algunos con visible trastorno mental, escarbando en busca de monedas en las cabinas de teléfonos. Las cabinas ya sólo las usan los locos para mantener conversaciones telefónicas con fantasmas.  A algunos les sirven de urinarios.

Nicolás:

Cuántos personajes con su secreto bien guardado. El músico de jazz esconde su talento en unas manos de pianista que se calientan con un vaso de café. ¿Y qué secretos guardarán esos mendigos que buscan entre las ruinas de la opulencia? ¿Qué secretos contarán a sus fantasmas los locos que tiritan de frío en llamadas a ninguna parte? ¿Por qué calle andarán George Constanza y Cosmo Kramer, esos amigos de Seinfeld, tan neoyorquinos ellos que podrían ser de cualquier parte?
Y los pobres que siempre están ahí, ¿qué ley física, económica o genética hará que su presencia sea permanente? En una sociedad tan rica y avanzada, pero de tantos contrastes, quizás sea ése el que siempre me ha llamado más la atención. No el que haya muchos pobres en las calles sino el que se admita como algo natural, igual que se admite la pena de muerte en algunos Estados o que cada cierto tiempo deba haber una matanza indiscriminada en un instituto. Ese habitual choque de lo excelso y lo vulgar, lo sublime y lo ruin, que nunca llega a producirse porque parecen convivir con naturalidad. Como conviven las ratas en el metro con las mejores mentes en la mejores universidades.

Blog de Antonio Muñoz Molina – En secreto – 20 de enero de 2014

clip_image001PS. Aquí las cabinas de teléfonos fueron perdiendo su prestancia desde que López Vázquez se quedo encerrado en una de ellas. Las recortaron y las abrieron para que los niños pudiesen utilizarlas en sus juegos y los posibles locos que hablaban con sus fantasmas no sintiesen el agobio de lo hermético. Les modernizaron el nombre a la compañía y modernizaron los teléfonos hasta el punto que uno les perdió el cariño que lo perecedero es capaz de despertar aunque sea por insistencia cronológica. Con el tiempo las cabinas fueron perdiendo clientes porque todo, incluida la comunicación telefónica, se convirtió en móvil. Nadie quería permanecer anclado ni al suelo ni al tiempo, nadie quería ir cargado con monedas de la nueva moneda ni introducir calderilla por ese cepillo de la comunicación. Ahora, desde hace unos años, vuelvo a ver gentes que llaman desde las cabinas. Hubo años que esas gentes desaparecieron. Ahora esas gentes vuelven a contar sus secretos mientras miran el contador que les apremia a ir concluyendo y el tintineo de las monedas al caer les indica que hasta los fantasmas cobran por escuchar.

 

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: