La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

10 enero, 2014

La huida del tiempo – Josep Pla

Filed under: Libros — Nicolás Doncel Villegas @ 20:34

clip_image002_thumb.jpgEste es un libro que uno tendría que leer siguiendo el calendario. Pero no un calendario que muestre los días laborables o festivos, los días de las fiestas patronales u oficiales… No. Tendríamos que buscar un calendario en el que apareciesen los cambios de estaciones, las labores del campo, los vientos de cada época del año, las frutas de temporada… Ese es el calendario que nos serviría para acompañar la lectura de la magnífica prosa de Pla en esa huida del tiempo que va desde enero hasta final de año, en un pasar que en realidad no pasa porque siempre oí decir que quienes realmente nos pasamos somos nosotros. Y bien verdad que es.

Ve la luz este libro el lejano año de 1945, aquél que llamaron “año del hambre”, en una España empobrecida, post bélica, encerrada en sí misma, autárquica y gris a más no poder. Pero va uno leyendo y no la reconoce, aunque de cuando en cuando el autor da picotazos sobre ello, porque Pla parece escribir alejado de aquel presente triste, de estraperlo y hambruna. El autor, asentado en el campo del Ampurdán, como un payés más, habla de su país, de sus gentes, de la meteorología y las cosechas, del goce de las confituras y del frío invernal. Comienza con un año nuevo que es el mismo de siempre, con un debate sobre la Epifanía que parece haber vuelto, con la poética de la luna de enero… Y así va huyendo el tiempo. Hay momentos que uno parece ser parte de lo que cuenta por haber vivido hace años experiencias parecidas en una infancia que también fue rural. Por ejemplo, la matanza del cerdo en el frío invierno (“un cerdo es más presentable muerto que vivo. Vivo es un animal moroso, atontado y cegato. Muerto es marmóreo, alisado y parece que pone atención a lo que sucede.”) o algunas tareas agrícolas. Mezclado con todo ello aparecen textos sobre las fiestas que en aquella época se celebraban, o no (los carnavales), la importancia del miércoles de Ceniza (“El arcipreste de Hita es un autor sabroso y divertido, pero en los papeles de mi tiempo no era más que un recurso de miércoles de Ceniza.”). Así vamos arrancado hojas a ese calendario sin fechas, con referencias clásicas, con humor socarrón, todo según Pla. Y en ese discurrir hay tiempo para todo, hay tiempo de buñuelos y tiempo de castañas, días de confituras y compotas y noches veraniegas de azotea desde donde se reflexiona sobre la bóveda celeste y la muerte que siempre está al acecho. Suda uno en verano, huele la fruta (“Con el olor de la fruta sucede lo contrario que con las mujeres. La fruta ha de oler. En cambio, el poeta Plauto, observó ya que el olor más exquisito que puede tener una mujer es carecer en absoluto de olor: Mulier tum bene olet, ubi nihil olet.”), conoce la torpeza cinegética del autor, visita una viña, ve llegar (y marcharse) los equinoccios y los solsticios, y uno disfruta y aprende con la prosa periodística (de las de antes), sin artificios, de este inmenso autor. Y en ese disfrute uno no se percata que los días comienzan a acortarse, que ha llegado la época de la siembra, que vuelve el frío, que el calendario -como algunos árboles- se está quedando sin hojas…

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: