La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

13 septiembre, 2013

La ciudad

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 15:20

clip_image0011. Cansado de la paz y el bucólico silencio del campo decidió marcharse a la ciudad pero solo encontró trabajo en el Cementerio Mayor.

2. Cansado del ajetreo y el atronador ruido de la ciudad decidió marcharse al campo pero solo encontró trabajo como talador con motosierra.

3. Para instalar nuevos desagües levantaron la gran avenida que desembocaba en el ayuntamiento. Las ratas se hicieron con el poder municipal.

4. El alcalde inauguró la Gran Biblioteca de la ciudad. El conserje, que era de pueblo, se reía porque las estanterías aún estaban vacías.

5. Él vivía en los suburbios. Ella en una zona residencial. Se veían en el parque del centro, en un banco al que daba sombra un árbol del amor.

6. Cuando los residentes del casco histórico traspasaban los arcos que daban acceso al Ensanche hubo quien los vio envejecer prematuramente.

7. Desviaron el carril bici por calle estrechas. Cuando estuvo terminado el nieto del alcalde podía ir con su triciclo hasta el parque.

8. Prefería los días en los que el smog era intenso. Mientras la mayoría tenía dificultades para respirar él lucía sin pudor sus cicatrices.

9. El muñequito verde del semáforo y el sonido del mismo le hacía sentirse niño de pueblo a aquel anciano solitario asomado a su ventana.

10. Aquel verano las temperaturas llegaron a 49 ºC. Los urbanitas radicales salían a las calles para hundir sus pies en el asfalto derretido.

11. La gran nevada cortó las vías de acceso y salida. El aislamiento y las calles intransitables convirtieron a la ciudad en un gran escaparate.

12. Durante un año el sociólogo municipal estudió a los automovilistas atrapados en el gran atasco del centro. Su tesis doctoral fue un éxito.

13. Los recorridos del metro y el tranvía estaban superpuestos. En el metro viajaban los ciudadanos depresivos; en el tranvía los eufóricos.

14. Los últimos alijos requisados por la policía desencadenaron la misteriosa desaparición de todas las rayas blancas en los pasos de peatones.

15. Cerraron las puertas de la ciudad para que no entrara la peste. Un mes después tuvieron que abrirlas para que saliera el hedor de la muerte.

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