La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

2 agosto, 2008

Desde mi sombrilla: 2. Viento racheado.

Filed under: Desde mi sombrilla — Nicolás Doncel Villegas @ 11:07

            Sentado bajo el sustantivo que da título a esta serie veo el Mediterráneo con un mínimo de oleaje. El suficiente para que mi santa desista en su empeño de “tomar baños de mar”, que diría Alfonso XIII.

A media mañana ha comenzado a soplar un viento cálido que se hace casi insoportable; es el terral, aire que viene directamente de las calderas de Pedro Botero. Ello me obliga a salir de mi puesto de observación y usar los pies para tomar la temperatura del agua. El shock es de alto nivel pues el agua parece estar helada. Pero poco a poco, retando cada pequeña ola que llega, voy armándome de valor hasta sumergir todo mi cuerpo. El chapuzón se lo dedico a mi hijo, siempre crítico con mi actitud ante el baño marino, cosa que no comprendo pues en los últimos tres años me habré dado al menos… cuatro chapuzones. Cuando vuelvo a mi lugar habitual percibo que el viento es ahora más fresco, incluso agradable. Y sorprendentemente sigue soplando desde la misma dirección que cuando era sahariano. Seguro que Eolo anduvo anoche hasta altas horas por la feria de la Torre dado lo revuelto que anda hoy su negociado.

 

            La Torre, o simplemente Torre, es como los lugareños denominan a Torre del Mar. Es una localidad costera que en los últimos años ha tenido un considerable crecimiento y hace tiempo ya que busca independizarse municipalmente del Ayuntamiento de Vélez Málaga. Afortunadamente son independentistas pacíficos, no como los del Norte entre cuyos planes estaba secuestrar y matar a un concejal socialista de la misma manera que lo hicieron con Miguel Ángel Blanco hace ahora diez años. No sé si la historia se repite, pero la barbarie parece que sí.

 

            El viento sigue aumentando su velocidad. Mi sustantivo titular cede y se dobla. Me veo obligado a plegarla y quedo al descubierto. Es entonces cuando observo el vuelo de las sombrillas. Cuando el viento arranca de su enclave de arena uno de estos objetos lo arrastra volteándolo hasta convertirlo en una especie de estoque con sombrero. Una de ellas ha revoloteado cerca de la línea costera hasta golpear a un niño, afortunadamente con la parte textil; otra ha dado varias piruetas acrobáticas y ha ido a clavarse cerca de una pareja de jóvenes. La más espectacular ha tomado la dirección del paseo marítimo siendo perseguida por su dueña; tras saltar la barrera, como si fuera un auténtico Miura –la sombrilla, no la dueña-, ha enfilado por el callejón (perdón, por el paseo) hasta que un valiente paseante de origen germánico ha logrado detenerla y devolvérsela a su agotada dueña.

 

            Dado que el viento no amina si no que arrecia  en su intensidad, decido abandonar la playa antes que verme estoqueado por una sombrilla descontrolada.

 

            24 de julio de 2.008

 

Coda: “En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo”. (Refranero)

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: