La Girola (Blog de Nicolás Doncel Villegas)

21 octubre, 2017

La ménsula y el síndrome florentino

Filed under: Menú del día — Nicolás Doncel Villegas @ 10:53

 

clip_image002Con esta algarabía de la cosa independentista casi se me pasa una noticia de ésas que siempre llaman mi atención: Muere un turista español en Florencia al caerle una piedra de la basílica de la Santa Croce. Noticia triste la de una persona que fallece en un accidente tan extraño, tan poco habitual, cuando hacía turismo cultural. Aficionado como soy a visitar templos, iglesias, basílicas o catedrales me apena aún más la muerte de esa persona. Esta casa virtual en la que escribo, La Girola, debe su nombre a esa afición.

Cuando leí la noticia pensé en todo ello. Recordé la visita que hice a esa basílica hace ya casi veinte años y pensé que quizás caminé bajo ese mismo lugar del que se desprendió la ménsula fatídica. Recuerdo ahora, cuando escribo esto, la belleza del gótico florentino y, sobre todo, la insistencia del guía que nos acompañaba en explicarnos que ese templo era el mausoleo en el que descansaban eternamente el mayor número de genios de todas las Artes y las Ciencias (así, con mayúscula) que en ningún otro lugar: Nicolás Maquiavelo, Miguel Ángel Buonarroti, Lorenzo Ghiberti, Galileo Galilei, Gioacchino Rossini, Guillermo Marconi, etc.
No es el turismo cultural una actividad de riesgo en sí mismo, a no ser que visites un monasterio copto en Egipto; o casos similares. Pero, ya sabemos que la desdicha espera a la vuelta de cada esquina o en cualquier nave basilical. También es verdad que ese tipo de turismo, y aquí viene otra de esas extrañas coincidencias que tienen algunas noticias, provoca emociones tan fuertes como las que sufrió el autor francés Stendhal y que dio lugar al famoso síndrome que lleva su nombre. Ese síndrome psicosomático provoca alteraciones (vértigo, taquicardia…) en personas que observan numerosas obras de arte y de gran belleza concentradas en un mismo lugar. ¿Y dónde sufrió Stendhal el síndrome que lleva su nombre? Pues sí, tras visitar la basílica de la Santa Cruz florentina: «Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme».

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20 octubre, 2017

Sin noticias de Gurb – Eduardo Mendoza

Filed under: Libros — Nicolás Doncel Villegas @ 12:01

 

clip_image002Recién terminado el desayuno me limpio los dedos aún aceitosos del último churro para releer éste que su autor califica como su libro más excéntrico. Y tengo que hacerlo así, tras haber desayunado churros, porque ese alimento tan de aquí es como la madalena proustiana que me retrotrae a aquella primera lectura de hace ya muchos años. Vuelvo a él por echar unas risas en estos tiempos turbulentos.

Leer Sin noticias de Gurb es darse un baño en aceite hirviendo sin quemarse, es embadurnarse en la harina justa para reír sin atragantarse, es sentirse enrollado en aquellas varillas de juncias en las que la churrera de mi pueblo ensartaba lo que entonces llamábamos jeringos. Lo siento, pero todo este rollo churrero me es imprescindible para comentar la vida y milagros de ese extraterrestre que se da una vuelta por la Barcelona preolímpica, vive decenas de peripecias singulares, sobrevive a experiencias inolvidables y nos marca el tiempo de la sonrisa y el esperpento en cada una de las jornadas que está entre nosotros. Quizás los años han desgastado algunos chispazos, quizás el paso del tiempo propicie que el lector nuevo se pierda en algunos de los elementos que Eduardo Mendoza utiliza para contarnos la obra y milagros de éste cuyo nombre desconocemos y que anda buscando a su compañero de viaje interplanetario. Ello es inevitable cuando se hace referencia a la actualidad, a aquella actualidad. Pero la esencia de la historia permanece, el estilo instantáneo, vivo y eficaz con el cual el autor escribe esta excentricidad sigue siendo idóneo para el entretenimiento propuesto, para la lectura fácil y el humor continuo que desprende un libro que nació sin serlo.

19 octubre, 2017

El resbalón (Otro cuento del independentismo)

Filed under: Relatos — Nicolás Doncel Villegas @ 10:36

 

clip_image002Desde la habitación de la clínica privada, con la pierna derecha escayolada y enganchada a un arnés, en esa postura tan cómica, y a la vez tan humillante que había visto en algunas películas de humor, Jordi Fabra y Palafrugell sigue maldiciendo el momento en el que tomó la decisión de ir en moto al Parlament atravesando la Diagonal. Había vuelto a coger la moto hace un mes tras haberla dejado varios años aparcada en el garaje. Los últimos tiempos habían traído aires de libertad, pensaba como si idease un anuncio de perfume para la agencia de publicidad que había creado antes de dedicarse a la política. Jordi Fabra y Palafrugell, hijo de una acomodada familia de la burguesía barcelonesa, catalanista desde siempre, era uno más de los adalides de la libertad que en los últimos copaban todas las noticias.

Ahora, tras la caída provocada por la cera que había quedado en la calzada la noche anterior se encontraba inutilizado para seguir defendiendo la independencia de su pueblo. Él mismo había estado allí, vela en mano, pidiendo la libertad de los encarcelados por el Estado opresor. Ahora, escayolado e inmóvil, maldecía a la vela, la cera, la moto y la Diagonal. En ésas estaba cuando recibió la visita de su amigo, y abogado, Carles Fornals. El rostro de Carles indicaba que no le traía buenas noticias. Y así era: el abogado le comunicó que su estancia en la clínica privada en la que había sido operado, y en la que seguía ingresado, debería pagarla de su bolsillo porque la compañía aseguradora que cubría a los diputados del Parlament había cancelado un día antes del accidente la póliza de seguros por la situación que se vivía en el país. Exasperado por la noticia Jordi pidió a su abogado que iniciase las gestiones para denunciar al ayuntamiento de Barcelona por la dejación de funciones al no haber limpiado la resbaladiza cera. Carles, abogado y amigo, le contestó que no lo veía posible porque el ayuntamiento había suspendido esos dos días, los días de los hechos (aclaró en plan profesional) su actividad institucional en solidaridad con los encarcelados por el Estado opresor y no parecía muy ético denunciar a quienes eran compañeros de viaje en “la lucha por la independencia de nuestro pueblo.” Jordi Fabra y Palafrugell maldijo el día en el que Carles le convenció para que dejara su agencia de publicidad y se apuntara al “nuevo” partido.

PS. Los personajes de este cuentecillo son totalmente imaginarios. Los hechos que viven esos personajes podrían haber sucedido.

Accidentes y colapso en la Diagonal

Adeslas deja sin seguro a los diputados del Parlamento catalán

El ayuntamiento de Barcelona suspende dos días su actividad institucional

18 octubre, 2017

Pla, el obispo, el filósofo y el seny

Filed under: De libros,Menú del día — Nicolás Doncel Villegas @ 8:15

 

clip_image002Cuando se entremezcla la lectura con la realidad:

“Según el obispo Torras i Bages, que vivió en la época más bien plácida de la Restauración, el catalán es práctico, moderado, tenaz y de pocas fantasías.”

No lo digo yo, cito a Josep Pla cuando escribe del seny en su libro “El cuaderno gris”. A renglón seguido dice Pla:

“Balmes, que vivió en una época de incesantes revueltas, me parece que hubiera discrepado. A través de la lectura de La Sociedad y de otros escritos políticos, se ve que Balmes desconfiaba un poco del seny catalán.”

Busco información sobre este Balmes y resulta ser un sacerdote nacido en Vich, filósofo, teólogo, tratadista político… de la primera mitad del siglo XIX de cuyo pensamiento dice Wikipedia: “Generalmente la filosofía de Balmes es entendida meramente como «filosofía del sentido común», cuando en realidad se trata de algo bastante más complejo. Tanto en Filosofía fundamental como en Filosofía elemental (siendo ésta segunda obra de carácter más divulgativo) se trata el tema de la certeza.

No me extraña que Pla pensase que Balmes desconfiaba un poco del seny catalán. Un siglo después de que muriese el obispo Torras, defensor del catalán práctico, moderado, etc. y casi un par de siglos después de que viviese el teólogo de Vich, el filósofo del sentido común y la certeza, andamos en esta cuitas, en estos desasosiegos, en este sí pero no, no pero sí, en este 155 que ni siquiera es número primo…

17 octubre, 2017

Cartas iban y venían

Filed under: De libros,Menú del día — Nicolás Doncel Villegas @ 9:57

 

clip_image002Cartas iban y venían desde Londres a Madrid / desde Londres a Madrid cartas iban y venían… dice la copla.

Me ha gustado que Carles haya escrito una carta a Mariano, y que éste le haya contestado de igual manera. Esto de la correspondencia epistolar, tan en desuso que parece de otros siglos, tiene el encanto de lo más cercano: el tacto del papel que ambos han tocado, la tinta trasformada en palabras y oraciones que expresan ideas y sentimientos, la caligrafía que traslada tu personalidad a lo que fue un albo papel, la firma que te identifica como único …

Sí, ya sé que las cartas que van y vienen de Barcelona a Madrid, de Madrid a Barcelona, nada tienen que ver con lo escrito en el párrafo anterior. Pero qué le vamos a hacer, a uno siempre le queda un rescoldo de nostalgia por las viejas costumbres de la escribanía.

En cuanto al poder persuasivo de las misivas citadas dudo mucho que tenga efecto. La carta de Puigdemont me ha recordado en parte algo que cuenta Luis Carandell en su libro “Anécdotas de la política”. Resulta que el escritor y político Benjamin Constant trabajó a favor de la Revolución Francesa pero se opuso a Napoleón siendo condenado a destierro por éste último. Cuando llegó la Restauración creyó estar a salvo por haber estado en contra de Bonaparte pero le avisaron de que figuraba en una de las listas de personas que había que deportar por haber sido favorable a la Revolución. Entonces, y aquí viene el asunto postal, escribió una carta a Luis XVIII para evitar la deportación. Parece ser que fue tan convincente que el mismo rey tachó su nombre de la lista de los proscritos:

– Tu carta era una maravilla -le dijo un amigo-. ha convencido al rey.

– Creo que sí -respondió Benjamin Constant-. Estaba bien escrita, casi me convenció a mí también.

16 octubre, 2017

El moscovio constitucional

Filed under: Menú del día — Nicolás Doncel Villegas @ 11:21

 

Este asunto catalán lo invade todo. Les cuento. Juan Carlos Ortega, es un señor del que la Wikipedia dice que es humorista pero yo pienso que es, además, “hombre de radio”. Actualmente tiene un programa en la SER, “Las noches de Ortega”, del que soy oyente fiel en formato podcast, y colabora en el programa de televisión de Andreu Buenafuente, “Late Motiv”. También escribe artículos en El Periódico de Cataluña.

El último de esos artículos se titulaba “Todo sobre el 155” y en él Ortega escribía sobre lo que no es 155 (un número primo, etc) y sobre lo que es 155 (los kilos de verdura y hortalizas que la OMS recomienda por persona y año, etc.). Entre lo que es ese número Ortega escribió que era el número atómico del moscovio en la tabla periódica. Intrigado por mi desconocimiento de ese elemento busqué en internet lo que era el moscovio. Y me percaté que su número no era el 155 sino el 115. A partir de ahí vino lo que muestra la imagen de abajo, una captura de pantalla del facebook de Ortega:

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Las gestiones de Ortega dieron resultado porque, al rato, en el artículo de “elPeriódico.com” había desaparecido el moscovio. Aunque en la imagen de facebook aún quedaba restos del elemento 115, que debe ser más difícil de eliminar que los restos del uranio enriquecido o las mentiras de un dirigente independentista. Porque lo de Juan Carlos Ortega fue un simple error pero mucho de lo que estamos oyendo estos días no lo son, son mentiras envueltas en política mal intencionada.

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15 octubre, 2017

Imaginando la realidad

Filed under: Diálogos de blog en blog. — Nicolás Doncel Villegas @ 10:10

 

clip_image002Maese Nicolás:

La lectura evade de este vértigo político en el que vivimos. La escritura también. El problema viene cuando lees o escribes y el peso de la realidad transforma eso que lees o escribes y te lo devuelve, como si fuese un espejo, convertido en más vértigo. Como si los fantasmas de un sueño se hiciesen realidad.

Me gusta escribir micro cuentos. Me gusta releerlos para ver si se pueden aplicar a alguna situación cotidiana de la vida. Estos días escribo y releo algunos, con asuntos muy diferentes, y el espejo me los devuelve transformados en assumptes.

Por ejemplo, los que siguen. Los escribí hace tiempo, los leo ahora y … que cada cual imagine lo que su imaginación le permita.

Asunto: La distopía
Desde la ventana de su hogar, en el vigésimo quinto piso, veía un paisaje bucólico. Pero no había escaleras ni ascensores para bajar.

Asunto: Los vecinos
Como no tenía vecinos le hablaba a un balón. Pero no vivía en una isla desierta. Vivía en una urbanización inacabada.

Asunto: La fiebre
Rechazó el tratamiento médico para combatir la fiebre que le provocaba alucinaciones porque con ellas se sentía libre.

Asunto: Los lápices
Fue dejando un rastro de virutas de sus lápices de colores hasta el borde del precipicio. Justo en el borde le sacó punta al lápiz gris.

En el Blog de Antonio Muñoz Molina: Frente a la música

14 octubre, 2017

Preparando el camino del agua

Filed under: Media cosecha — Nicolás Doncel Villegas @ 10:13

 

clip_image002Con el permiso de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, y de todas las autoridades competentes, estamos aprovechando estos días de “veroño” para efectuar una limpieza del Arroyo Casatejada.

He quedado con mi hermano y con el vecino propietario de la parcela lindante (hacemos la limpieza de manera pactada y legal) en vernos en la “frontera”. Mientras me encamino al lugar escuchando las noticias en la radio pienso que será difícil que durante la mañana no salga el tema político de actualidad. Si por casualidad mi vecino saca l’Assumpte a relucir le pediré educadamente cambiar de tema; como mucho hablaré de cómo las subvenciones de la Política Agraria Común, que este año están preparadas para ser pagadas antes por el tema de la sequía, pueden afectar a nuestros colegas payeses, “ansiosos de libertad”, que estos días sacan sus tractores a las calles catalanas. Mejor hablar del agro, clip_image006de la pertinaz sequía (que decía el otro), de cómo las aceitunas se están quedando sin jugo, de las labores de arancía que hemos hecho en rastrojos y barbechos…

Cuando llego ya está la máquina haciendo su trabajo, abriéndose paso entre los carrizos, arañando la tierra para que el cauce quede despejado, dejando a la vista los ojos del viejo puente casi descabezado de sus pretiles de mampostería… Sienta bien respirar el aire que casi nunca falta en la elevada era donde antes se trillaba la parva, caminar sobre los terrones ásperos de la tierra levantada con el arado grande, observar los tonos pardos de la fértil cañada en contraste con el árido blancar, andar junto al arroyo seco en cuyos márgenes sobreviven liebres agazapadas…

 

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Me subo en el tractor con Manolo para llevar hasta la era varios remolques de esa tierra fértil que el arroyo ha acumulado en los últimos años y que servirá de alivio a los árboles y palmeras que allí malviven en el suelo calizo. Gestiono telefónicamente con Movistar la retirada de los postes de una línea telefónica que atraviesa parte de la finca y que, al no estar activa, entorpecen las labores agrícolas… Sigue la máquina desbrozando el arroyo, eliminando la maleza de sus riberas. Mientras regreso al pueblo pienso, y deseo, que ese cauce reseco se transforme en un caudal de agua no desbordada, de agua que traiga la vida a estos campos sedientos.

12 octubre, 2017

En esos momentos…

Filed under: Personal — Nicolás Doncel Villegas @ 9:59

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En esos momentos en los que cesa su derroche físico de movimientos saltarines, en esos momentos en los que deja de chapurrear sílabas que serán palabras, en esos momentos en los que la sonrisa casi perenne desaparece de su rostro, en esa pausa de extraordinaria vitalidad, hay veces que su mirada ausculta mis pensamientos; hay veces que le devuelvo la misma mirada tratando de saber también lo que ella piensa.

Eso es lo que sucedió instantes después de esta imagen. Dejé el teléfono móvil sobre la mesa, le devolví la mirada, pensé en mi pasado y en su futuro, disfruté nuestro presente. Le sonreí y volvió su sonrisa, la que me eleva el alma por encima de las circunstancias terrenales, volvió a aletear con su braceo incansable y a pedir en su incipiente idioma que la alzase sobre mis piernas para seguir saltando sobre ellas.

8 octubre, 2017

Busca las siete diferencias

Filed under: Por el pueblo — Nicolás Doncel Villegas @ 12:49

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¿Conocen el juego de las siete diferencias? Ése en el que se muestran dos imágenes que parecen idénticas a simple vista pero que no lo son porque en entre ellas hay siete (también pueden ser diez, o cinco…) diferencias. Podría plantearle ese juego con las dos imágenes que ven. Entre ellas no hay siete diferencias (ni diez, ni cinco…). Sólo hay una: esquina de la muerte – esquina arreglada. La esquina de la muerte es el título del post que escribí denunciando la situación del acerado de la esquina de casa. Aquí se puede leer. Esquina arreglada podría ser el título de este post.

Doy las gracias al portavoz de la oposición municipal por haber llevado al último pleno del Ayuntamiento la situación deplorable en la que se encontraba la citada esquina. Doy las gracias al actual equipo de gobierno por la rápida solución del problema. Ya sé que éste es un caso menor, yo diría mínimo, entre toda la problemática que diariamente presenta la organización de un municipio. Pero su catalogación de obra pequeña, de arreglo que para muchos pasará desapercibido, no es lo más importante en este caso. Me quedo con la idea de que una oposición bien hecha y una respuesta efectiva por parte de quien en ese momento dirija el ayuntamiento es la solución de muchos problemas: del arreglo de un trozo de acerado y de otras situaciones mil veces más importante.

Gracias.

PS. Y ya puestos… Observen en la segunda fotografía la frontera entre la obra nueva y la vieja. La diferencia es evidente. La solución está prometida. Esperemos que se cumpla en el plazo previsto y no tengamos los vecinos que esperar tanto como hemos esperado con el arreglo de la esquina.

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